MADRID. BBVA considera estratégica su participación en Telefónica, por su dimensión -en torno al 5,6% de la operadora de telecomunicaciones- y por los negocios cruzados que con ella mantiene. El grupo bancario sólo se desprenderá de Telefónica si necesita ese capital para seguir creciendo en su negocio financiero, declaró el director responsable de esta área, Manuel González Cid, que presentó ayer los detalles de la adquisición de las entidades norteamericanas Texas Regional Bancshares y State National Bancshares mediante el desembolso de 2.092 millones de euros en efectivo.
González Cid declaró que no habrá nuevas compras en breve, porque la primera tarea consistirá en culminar la operación emprendida e integrar los dos bancos texanos con el Laredo National Bank para constituir el primer banco regional de Texas, la segunda área de Estados Unidos con mayor potencial de crecimiento.
El dinamismo de Texas -que podría ser la octava economía del mundo- y sus expectativas de fuerte aumento de población son la causa de que BBVA no haya podido «comprar barato». «Son los precios de allí -justificó el director financiero- porque en Texas los bancos cotizan con una prima del 26% sobre la media de Estados Unidos».
La entidad resultante -con 12.583 millones de dólares en activos, depósitos de 10.134 millones de dólares, créditos por 7.252 millones y una red de 166 oficinas- hará «banca total» y ya tendrá un tamaño significativo para desarrollar «una ambiciosa estrategia de crecimiento orgánico» en el mercado norteamericano. Los activos de BBVA en Estados Unidos pasarán a representar el 7% del total del grupo, frente al actual 5% y la contribución al beneficio subirá del 1% al 4%.
La compra de los bancos de Texas tendrá un impacto positivo para el accionista de BBVA desde el primer año en que esté concluida la operación, lo que llevará unos meses, hasta obtener la autorización de los reguladores y la aceptación de las juntas de accionistas. En 2007, el beneficio por acción del grupo bancario español aumentará por esta causa el 0,46%, en 2008 lo hará en un 0,75% y en 2009 ya representará un incremento del 1,05%.
La adquisición conllevará unos costes de reestructuración de 10,2 millones de dólares, pero generará ahorros operativos que ascenderán a 12 millones de dólares en 2007, para elevarse hasta los 61,5 millones de dólares en 2011.
González Cid explicó que las sinergias de costes no van a implicar ajustes significativos de empleo, porque no se producen solapamientos.
También se van a mantener los equipos profesionales de los dos bancos, y Glen Rooney seguirá en el cargo de presidente no ejecutivo. Puesto que las marcas locales tienen un valor, todo apunta a que la referencia a Texas permanecerá en la denominación que finalmente adopte el grupo. COLPISA