La presión de un Mundial es casi la misma ahora que cuando yo disputé el de España, en 1982. Quizás se hayan magnificado un poco las cosas, pero no hay demasiadas diferencias. Nosotros teníamos mucha ilusión, jugábamos en casa y queríamos hacer las cosas bien. Lamentablemente salieron mal y la decepción fue muy grande.
Me gustaría que la selección hiciera un buen papel, que les salieran un poco las cosas. No vamos a pedir demasiado, pero sí que se queden con un buen sabor de boca. Tienen que ir paso a paso, sin prisas. Primero deben pasar la primera fase y luego ya se verá. Hay muchos aspectos que te hacen ir creciendo y otros que te obligan a irte pronto a casa. La competición irá marcando qué es lo que se puede hacer. España tiene equipo para hacer cosas importantes, pero un Mundial siempre es muy complicado.
Cada uno tiene sus gustos, su equipo, su sistema, pero en estos momentos hay que dejarle al seleccionador que tome tranquilamente las decisiones que tenga que tomar. Luis Aragonés es un entrenador con mucha experiencia, pero aún así no es bueno presionarle continuamente. En los amistosos antes del Mundial las sensaciones no han sido excesivamente buenas y se generan dudas, pero repito que al entrenador hay que dejarle trabajar tranquilo y apoyarle.
Xabi y todos sus compañeros está ilusionados con hacer un buen campeonato, quieren hacerlo lo mejor posible. Es su primer Mundial y eso lo máximo para un jugador. Yo, como padre, estoy contentísimo de que pueda participar en un Mundial. Iré a Alemania a verle algún partido, pero no le he dado ningún consejo. Simplemente le he dicho que trabaje bien, que esté preparado para cuando le toque salir a jugar y nada más. Todos deben remar juntos en la misma dirección. A ver si tienen suerte. ¿Favoritos? Están en la mente de todos, pero yo creo que Brasil está ahora mismo un escalón por encima del resto. Hay otras selecciones que también pueden estar arriba, aunque el gran candidato es Brasil.
Xabi está muy a gusto en Liverpool. Es un gran club, muy serio. Lleva dos años en Inglaterra y se ha integrado perfectamente a las costumbres de allí. Añora cosas de casa, pero toda la gente que va a visitarle le lleva cosas y está bien surtido.