Envía Luis Tárrega: «Acaba de terminar una fase de renovación de Loiola y los vecinos de Ciudad Jardín esperamos seamos resarcidos después de todo un año de trasiego, maquinaria, camiones, materiales. Sólo los que vivimos aquí sabemos lo que hemos padecido y padeceremos a lo largo del verano si es que el Ayuntamiento no rehabilita la zona. La calle Matxinene es un camino impracticable, lleno de agua, barro y baches. Cuando hace calor se levantan tormentas de polvo. Se ha ido la constructora y sólo nos han dejado los escombros. Hemos padecido la irrupción de gentes que hacían sus vidas en los tubos depositados y como consecuencia de sus defecaciones han convertido la zona en un vivero de ratas y marginación. El único campo de futbito está completamente destrozado. En el parking bajo la variante la porquería aparece por todas partes. La zona es insegura porque esto se ha convertido en un vertedero».