SAN SEBASTIÁN. DV. El futuro de la sección de baloncesto del Club Atlético San Sebastián está en el aire. Un año después de obtener los mejores resultados de los últimos tiempos, el equipo senior masculino disputó la fase de ascenso a la LEB-2 y el femenino por cuarto año consecutivo peleó por subir a la Segunda División, los máximos responsables de la sección han presentado su dimisión. Los mismos que hace más de una década cogieron las riendas del apartado de basket del Atlético y lo han dirigido hasta convertirlo en el referente del baloncesto base de Gipuzkoa.
El detonante de esta decisión fue la campaña electoral que vivió el club el mes pasado y las declaraciones vertidas durante la misma. Angel Oliveira, Iñigo Grobas, Iñaki Inza, Aitor Vidal y Aitor Uriondo anunciaron su dimisión irrevocable debido al «malestar con la junta entrante por los comentarios vertidos en prensa» durante los días previos a las elecciones. Se refieren más concretamente a la entrevista que concedió el entonces candidato y hoy Presidente, Juan Carlos Benavides, a DV el pasado 12 de mayo. «El baloncesto ha hipotecado el club y eso va en perjuicio del resto de las secciones», o «no tenemos ni la menor idea de cómo está la situación económica» son frases que se pudieron leer aquel día. Estas declaraciones no sentaron nada bien al equipo dirigido por Oliveira, que inmediatamente solicitaron una reunión con Benavides, encuentro que se produjo el 26 de mayo y que no sirvió para acercar posturas. Cinco días después presentaron su dimisión. «Entendimos que se había utilizado al baloncesto como forma de captación de socios. No entendemos cómo se puede afirmar que el basket hipoteca el club al mismo tiempo que se desconocen las cuentas, no tiene sentido», afirma Oliveira, que durante los diecisiete años en el Atlético no ha cobrado por la dedicación prestada.
Pero el único motivo de la dimisión no fueron las declaraciones de Benavides. El planteamiento deportivo de la nueva directiva para la sección de baloncesto no convenció ni por asomo a los entonces responsables del basket del Atlético. «Quieren que el deporte no les cueste un solo euro y todo lo miden bajo términos económicos, pretenden sacar sólo equipos amateur. Nosotros creemos que si a los chavales les quitas la ilusión de la competición ya no luchas para nada», afirma Oliveira. Es más, según este último la actual directiva no tiene como objetivo el ascenso del recién descendido equipo masculino senior, incluso no se planteaban sacar equipo si hubiera mantenido la categoría. Aitor Uriondo, último entrenador de este equipo, también se lamenta de la actitud de la directiva entrante, ya que «como técnico no he visto ninguna sensibilidad hacia el basket y la gente que ha dirigido esta sección. En primer lugar las formas utilizadas no han sido las correctas y segundo hay una notable falta de reflejo de lo que quieren hacer».
Más de un centenar
La dimisión de los citados anteriormente deja huérfana la sección de baloncesto del Atlético, que ya ha recibido una llamada de la Federación de Baloncesto de Gipuzkoa para ver cuáles son sus intenciones. Hasta la fecha el club donostiarra cuenta con doce equipos federados, ocho de ellos formativos y cuatro de categoría senior, de los cuales dos los gestiona la UPV. En total, ciento treinta jugadores y una decena de entrenadores que todavía desconocen qué sucederá la próxima temporada, la misma en la que el Bruesa Gipuzkoa Basket debutará en la Liga ACB.