La obra Jersey Boys, una exhuberante biografía de Frankie Valli y la agrupación musical de los años 60 Four Seasons, se coronó como el Mejor Musical en la entrega de los Premios Tony, conocidos como los Oscar de Broadway.
El triunfo de Jersey Boys fue toda una sorpresa para la crítica de la llamada «meca del musical», que esperaba que el premio mayor se lo llevara The Drowsy Chaperone, una obra canadiense que, con sátira, celebra la historia de los musicales de los años 20.
Además de ganar el premio al mejor musical, otorgado en el popular escenario del Radio City Music Hall por la actriz Julie Andrews, Jersey Boys se alzó con otros cuatro reconocimientos.
Entre éstos, figura el de Mejor Actor Principal en un Musical para John Lloyd Young -y que marcó su debut en Broadway- y el de Mejor Actor de Reparto en un Musical (Christian Hoff).
The Drowsy Chaperone, que se perfilaba como la gran favorita al contar con 13 nominaciones, ganó cinco premios Tony. Pero fue la obra The History Boys, de Alan Bennett, la que se llevó el mayor número de premios, un total de seis. La obra es un éxito de taquilla en Londres, narra la historia de un grupo de estudiantes que intentan ingresar en las universidades de Oxford y Cambridge.
Durante la temporada, los ingresos totalizaron 861,6 millones de dólares, un aumento del 12% respecto. Las cifras subieron ayudadas, en parte, por la actuación de populares estrellas de Hollywood, entre ellas Julia Roberts. Aunque su actuación fue rechazada por la crítica y no logró ser nominada como mejor actriz por su papel en el musical Three Days of Rain, su presencia ayudó a la venta total de las entradas en los tres meses que estuvo en escena. Con todo, la actriz fue invitada como presentadora para la ceremonia de anoche, en la que, en un gesto de humildad, reconoció que sus compañeros de Broadway son «locamente talentosos».