SAN SEBASTIÁN. DV. Un paseo muy donostiarra, ese que va del Peine del Viento hasta la Zurriola, pero en esta ocasión no es un paseo en el que se contempla el paisaje, sino que va minuciosamente observando la manera en la que la gente vive y se relaciona con el mar. Este sería el argumento que el fotógrafo Imanol Gabilondo ha querido plasmar en la exposición 4M, que presentó ayer en el Aquarium donostiarra y que permanecerá cuatro meses en ese recinto.
«Son una treintena de fotografías, todas en blanco y negro, realizadas en un año -de febrero de 2005 a febrero de 2006-, un paseo que recorre el litoral donostiarra y que muestra las diferentes maneras con las que las personas nos mostramos y vivimos ante el mar», comenta Gabilondo. «Cada zona tiene sus peculiaridades, por ejemplo en el Peine del Viento y Ondarreta, los niños son los protagonistas, se les ve jugando, disfrutando. En la Concha, el pasear de la gente. En el puerto los trabajadores, los jubilados del mar. En el Paseo Nuevo, las grandes olas con aquellos que se atreven a jugar con ellas. En la Zurriola, los surfers, los asiduos del muro... Es un paseo en el que, aunque siempre está el mar como protagonista, la relación de las personas con él es diferente en cada caso», afirma.
Según explica Gabilondo, «el título de la exposición, 4 M, hace referencia a los metros que varía la marea aquí. Esa característica de nuestro mar creo que tiene una importancia vital en cuanto a la manera de cómo lo vivimos, de cómo lo entendemos. Es un mar lleno de vida, lleno de cambios, a veces tranquilo y otras furioso, eso lo hace diferente y también hace diferente a las personas que lo viven».
Gabilondo ha realizado todas las imágenes con cámaras analógicas, «sólo con un tratamiento manual he conseguido el resultado que pretendía», asegura.