Los procesos judicial y policial que se incoaron tras el suceso se encuentran agotados y archivados. Ante el suicidio del presunto asesino del vigilante y causante del incendio, no puede imputarse ningún delito a nadie, por lo que el procedimiento penal quedó interrumpido tras la muerte.
Fuentes sindicales de la empresa de seguridad para la que trabajaban los dos guardas fallecidos han asegurado que los familiares del vigilante que murió del disparo efectuado por su compañero ya han sido indemnizados.
El suceso, por otro lado, no ha alterado en modo alguno la presente campaña para la realización de la renta. Las dependencias en las que se presta este servicio se encuentran en la planta baja y ésta había sido rehabilitada hacía seis meses. «No ha habido ningún problema en la campaña de renta. Hemos trabajado con normalidad, sin ningún contratiempo derivado del incendio que se produjo hace un año», precisaron fuentes de la Hacienda foral guipuzcoana.