Domingo, 11 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

EDICIÓN IMPRESA
AlDia
Coches ecológicos contra los malos humos
Instituciones, fabricantes de coches y conductores son cada vez más conscientes de la necesidad de reducir, cada uno en su ámbito, las emisiones contaminantes que el tráfico genera en la atmósfera
Coches ecológicos contra los malos humos
Las instituciones promueven políticas sostenibles para evitar el uso del coche en favor del transporte público. [LOBO ALTUNA]
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
RECOMENDACIONES
El RACC propone algunas pautas a los conductores para reducir el consumo y, por ende, las emisiones de CO2.

Una conducción suave sin aceleraciones bruscas es sinónimo de menos emisiones contaminantes.

Es mejor parar el motor en caso de una retención prolongada.

El vehículo no debe circular sobrecargado de forma indiscriminada.

Si el coche está parado debe apagarse el sistema de calefacción o aire acondicionado.

Un periódico mantenimiento del coche, asegurando el correcto reciclaje de los productos utilizados por el taller, contribuye a una movilidad sostenible.

Publicidad

SAN SEBASTIÁN. DV. Los vascos realizan cada año 5,5 millones de desplazamientos superiores a 5 minutos. Y para recorrer el 73% de dichos trayectos utilizan el coche privado. Resultado: miles de vehículos emiten a la atmósfera gases contaminantes y dificultan que la sostenibilidad de la que tanto se habla progrese adecuadamente.

El antes y el después que marcó el protocolo de Kioto ha hecho ponerse las pilas a todos los agentes responsables del tráfico, principal fuente de emisiones nocivas. Instituciones, fabricantes y los propios conductores revisan políticas, técnicas y costumbres para frenar y reducir los malos humos.

Las primeras trabajan en planes y proyectos de sostenibilidad para fomentar el uso del transporte público, para reducir los niveles de emisión de CO2 -gas responsable del efecto invernadero- y para huir despavoridas de los ránkings sobre zonas más contaminadas, que tan mal gusto dejan entre los responsables políticos del lugar.

Uno de los últimos estudios a este respecto elaborado por la Fundación Labein para el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco arroja como conclusiones que Arrasate, Errenteria, Lezo y Beasain son las cuatro localidades guipuzcoanas que superan los límites legales de contaminación del aire.

Para reducirlos, desde el Ejecutivo vasco se han propuesto varias medidas, entre ellas, la reducción de tasas a los conductores que utilicen vehículos menos contaminantes. Esta medida, que todavía no ha sido puesta en marcha en ninguna localidad vasca, sí es desde hace unos meses un hecho en algunas ciudades españolas como Madrid, donde el Ayuntamiento concede bonificaciones de hasta un 75% en el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica o en aparcamientos públicos a quienes utilicen automóviles más ecológicos, combustibles menos contaminantes o motores más eficientes. En Euskadi, auguran desde el Departamento de Medio Ambiente, seguro que también hay movimientos en este sentido durante este año o el próximo.

Estas exenciones tributarias han sido también contempladas a nivel europeo, donde se pretende que para 2010 la mitad de la fiscalidad de los vehículos en toda la UE responda a criterios ecológicos.

En un plano más cercano, más local, son ya más de sesenta los municipios vascos que están aplicando planes de movilidad sostenible que buscan, sobre todo, apostar por los desplazamientos en bicicleta, reducir el espacio disponible para los coches en favor de los peatones y fomentar el uso del transporte público. Y parece que comienzan a dar resultados.

Según datos de Medio Ambiente, en los últimos años el número de viajeros se ha incrementado en un 29%. Un buen dato que va acompañado con la renovación de los propios medios de transporte, por ejemplo, los autobuses. En San Sebastián, según explica el responsable de Tráfico, Ernesto Gasco, todos los vehículos de la Compañía del Tranvía funcionan ya con combustible biodiésel; está previsto que en 2008 circule un autobús de combustión de hidrógeno -de emisión cero-, y se plantea la posibilidad de hacer una preinstalación de gas para poder trabajar en un futuro con esta fuente de energía.

Para dar ejemplo de la política sostenible de la que hace gala, el consistorio ha adquirido además un vehículo oficial que combina motor eléctrico y de gasolina.

Coches «eficientes»

Estas políticas sostenibles que persiguen dejar aparcado el coche cuando no sea estrictamente necesario, comienzan ahora a recibir el apoyo fundamental de otro de los protagonistas principales de esta historia.

Los fabricantes de coches han iniciado tibiamente la producción de modelos más «eficientes» ecológicamente. La búsqueda de nuevos combustibles alternativos al petróleo es el camino que desde hace algunos años han iniciado las marcas automovilísticas, algunas de las cuales ya han comercializado vehículos más limpios.

Una de ellas, Toyota, goza ahora del reconocimiento internacional por disponer entre su gama de vehículos del modelo más ecológico del mercado, según el estudio Ecotest realizado entre 114 turismos. Se trata del Toyota Prius, un híbrido de gasolina y motor eléctrico comercializado desde hace dos años que emite 104 gramos por kilogramo de CO2 a la atmósfera cuando la media de los coches nuevos vendidos en España durante 2004 se situaba en 162,3 g/km.

25% de reducción

Este vehículo que poco a poco va teniendo competidores en ecología de otras marcas apenas es todavía utilizado en Gipuzkoa por una treintena de personas. Según explica el jefe de ventas de Toyota en Gipuzkoa, José Sánchez, «no existe aún una cultura o un compromiso por el medio ambiente. A la hora de adquirir un coche nadie pregunta por las emisiones de CO2, menos los que vienen directamente a por el Prius».

Pero si, como informa el RAC de Cataluña, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles cumple su promesa ante la Comisión Europea, para 2008 los vehículos nuevos deberán reducir en un 25% sus emisiones. Un objetivo para el que, según apunta Sánchez, la marca para la que trabaja ya está mentalizado investigando nuevas fórmulas de motores híbridos.

Estos avances tecnológicos deberán además ir acompañados por una nueva forma de conducir menos agresiva. Responsabilidad que recae en el tercer actor implicado en el reto de reducir las emisiones contaminantes, los propios conductores. Para ello, asociaciones de conductores e instituciones ya han comenzado a dar pautas y cursos de conducción sostenible en diferentes ciudades. Y es que además de contribuir al medio ambiente, un «conductor ecológico» podría ahorrarse hasta un 15% en la factura de combustible.



Vocento
Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras Servicio de meteorología Monitor de tráfico