Las autoridades indonesias mantienen la alerta máxima en la zona del volcán Merapi, que continúa expulsando torrentes de lava. Según los vulcanólogos del centro de Yogyakarta, a 30 kilómetros al sur del volcán, el Merapi ha emitido hoy más de 80 ríos de lava que han bajado unos tres kilómetros por su parte suroccidental.
El volcán, considerado por sus habitantes el lugar donde moran los espíritus sagrados, ha expulsado también una serie de nubes tóxicas que han descendido hasta sus faldas.
Esa actividad ha sido menor a la del jueves, cuando Merapi cuando arrojó una gran nube de ceniza, gases tóxicos y piedras incandescentes que sembró el pánico en los pueblos y aldeas de esta parte de la isla indonesia de Java. En consecuencia, más de 18.000 personas siguen evacuadas a la espera de la evolución de Merapi, en alerta máxima desde hace un mes.
Los vulcanólogos creen que el despertar del volcán está relacionado con el terremoto que hace dos semanas causó la muerte de unas 6.000 personas en esa región. El volcán ya dio un serio aviso de su potencial en 1994 al expulsar de su interior una serie de nubes incendiarias que mataron a unas 66 personas. Sin embargo, la erupción mas dramática se produjo en 1930, en la que fallecieron unas 1.300 personas.