MADRID. El Consejo de Ministros aprobó ayer un paquete de ayudas destinadas a la industria textil y de la confección por valor de 810 millones de euros, 60 millones menos que los comprometido en el preacuerdo firmado el pasado 26 se mayo por el Gobierno, la patronal y los sindicatos. Este sector, en crisis durante los últimos años (agudizada por la liberalización de las exportaciones, sobre todo las chinas, desde enerl de 2005), supone el 5% del producto interior bruto, engloba a 7.000 empresas y da empleo a 240.000 personas.
En el plan, que estará vigente hasta la conclusión de 2008 y que gestionarán de forma conjunta los Ministerios de Trabajo e Industria, se prevén prejubilaciones encubiertas para los trabajadores de más edad y con «larga trayectoria profesional» que se encuentren en situaciones de «especial necesidad». Recibirán una cobertura social «especial», mediante el reconocimiento de complementos de rentas cuya cuantía no se ha concretado (se habla de unos 3.000 euros anuales).
Esa ayuda la mantendrían hasta cumplir los 61 años, cuando podrían obtener el reconocimiento oficial como jubilados y acceder a algún tipo de pensión de la Seguridad Social. En la práctica, sería una medida similar a la ya aprobada para los astilleros públicos y la minería, con graves dificultades económicas. Sin embargo, el Gobierno prefiere no hablar de prejubilaciones.
Del resto de las medidas que se prevén, destacan las bonificaciones de entre un 50% y un 100% en las cuotas a la Seguridad Social, destinadas a aquellas empresas que mantengan en su plantilla a los trabajadores mayores de 55 años (un colectivo que en la industria textil engloba a unas 15.000 personas).
También se contemplan incentivos para las compañías que contraten con carácter indefinido a trabajadores despedidos del textil aunque, al tratarse de un colectivo formado en su mayoría por mujeres sin especialización y personas de edad avanzada, la recolocación parece muy complicada. COLPISA