«Al comienzo del Izoard tenía dudas de cómo iba a responder, pero pronto me he dado cuenta de que no tendría problemas para estar delante. Volveré a intentarlo. Si estoy entero, atacaré». Iban Mayo quiere volver a moverse en la segunda de las etapas alpinas, de 169 kilómetros, entre Briançon y La Toussuire, un puerto de primera con 18,5 kilómetros de subida. Antes ascenderán el Galibier, La Croix de Fer y el Mollard. Una auténtica etapa Tour que servirá para ver la respuesta de muchos corredores en subidas largas, de muchos kilómetros, en las que no se espera calor.