Sábado, 10 de junio de 2006
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Nadal firmó su 59 victoria consecutiva y se medirá a Federer en la final soñada
El manacorí se impuso en tres sets a Ljubicic, 6-4, 6-2 y 7-6, tras jugar su mejor partido en el torneo parisino
Nadal firmó su 59 victoria consecutiva y se medirá a Federer en la final soñada
Rafa Nadal se mostró así de eufórico tras su victoria ante Ljubicic. [REUTERS]
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PARÍS. La final de Roland Garros tendrá mañana a los protagonistas soñados, Rafa Nadal y Roger Federer, en un nuevo duelo fijado tras sus victorias respectivas de ayer en semifinales ante el croata Ivan Ljubicic y el argentino Nalbandian, respectivamente.

Será el séptimo enfrentamiento entre Nadal y Federer, balance que domina el manacorí por 5-1, con los cuatro últimos duelos, desde las semifinales del pasado año aquí mismo firmadas con triunfo de Nadal que le ha derrotado este año en las tres ocasiones, tres finales, que han cruzado raquetas: Dubai (pista dura) y Montecarlo y Roma (tierra batida).

El mallorquín se impuso al croata Ivan Ljubicic, cuarto favorito, por 6-4, 6-2 y 7-6 (7) en dos horas y 49 minutos y firmó su 59 victoria consecutiva sobre tierra batida y la 23 de esta temporada (es el líder) de forma explícita, jugando el mejor partido de estas dos semanas, con control, mando y ejecución, sobre todo en el desempate final, en el que logró tres saques directos. No tuvo nervios, jugó agresivo y despachó con autoridad a Ljubicic.

El serbio puso en práctica la estrategia planeada con su entrenador, el italiano Ricardo Piatti, jugar lo más agresivo posible, saque y volea si fuera preciso, enviar misiles con su servicio que llegaron a los 220 kilómetros por hora, y eludir como un hierro candente los intercambios desde la línea de fondo.

Pero Rafa salió airoso de esa táctica mas propia de Wimbledon que de Roland Garros. Nadal le rompió dos veces el saque en el primer set, otras dos en el segundo, y su derecha cobró mayor potencia y puntería en el tercero. Pero donde de verdad mostró su clase, su garra, fue en el desempate.

Allí Ljubicic llegó a estar por delante 5-3, pero dos saques directos prodigiosos del manacorí, discutidos por su rival, pero confirmados por el juez de silla, el portugués Carlos Ramos, le dieron alas para liquidar al final al tercer intento.

«Me siento feliz»

«Me siendo feliz. Es la mayor alegría posible. Es la final de Roland Garros y no es obligatorio jugarla cada vez, pero significa que las cosas se han hecho bien durante la temporada de tierra, que ha sido inmejorable aunque solo falta un partido», dijo Nadal.

«Es muy bonito que sea la cuarta final que jugamos este año, me hace muchísima ilusión porque era un partido complicado contra Ljubicic, porque en el tercer set se ha puesto a sacar muy bien», añadió.

Nadal contestó a Ljubicic quien insinuó en su conferencia de prensa que los árbitros le permiten perder demasiado tiempo entre punto y punto, y que todo el mundo quiere que gane este año Federer. «Perfecto, no tengo ningún problema», dijo «y todo el mundo dice lo que quiere, haciendo amigos», bromeó. «Yo soy consciente de que no todo el mundo quiere que gane Federer. Hay que aprender a controlarse cuando uno pierde. Tengo una buena relación con él (Ljubicic) y no quiero perderla, aunque si hay que meter presión al árbitro para que me meta presión a mi, muy bonito no es».

Por su parte, Federer señaló que estaba en las «condiciones idóneas físicas» para jugar contra Nadal. «Es una oportunidad increíble. He esperado mucho para poder ganar mi primer Roland Garros. Una cosa es segura, si pierdo no será porque estoy cansado», dijo con ironía. COLPISA



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