Unas chicas corrían en Berio hasta el autobús 33, a punto de arrancar. Y en la avenida de Zumalacárregui, otra vez. «¿Espere, que viene corriendo una compañera y tenemos un examen!». Deprisa. A las 20,30, con una luz resplandeciente, hay establecimientos que parecen tener prisa por que llegue la noche. El Autocentro Igara Vasa tenía a esa hora sus focos y faroles encendidas. Deprisa, deprisa.
A la hora de la cena, diez chicos y chicas pertrechados con muñequeras y rodilleras, con cascos, algunos, y con mucho ánimo, todos, avanzaban sobre patines por el bidegorri central de la avenida de Tolosa. Deprisa, deprisa.