También en esta barriada donostiarra se producen robos en diferentes lugares, y los amigos de lo ajeno la han tomado últimamente con el local social de los jubilados en el que fueron objeto de dos robos en los pasados meses. Utilizan el butrón para perforar, en una ocasión, la puerta de entrada y el techo de uno de los servicios, tras desmontar las tejas de la cubierta, en la otra. Lo que más duele a los mayores es la falta de seguridad y que el valor de las reparaciones es mucho mayor que lo que sustraen impunemente los ladrones que aprovechan la nocturnidad y falta de vigilancia en dicha zona. E. ILLARRAMENDI