Íñigo Etxeberria protesta: «Domingo, 14.30 horas. De repente suena un timbre en el Boulevard, y al girar la cabeza me topo con una bici-taxi del tamaño de un turismo abriéndose paso entre los peatones. ¿Lamentable! La frivolidad de los mandatarios municipales no tiene límite. Como va a pedales que circule por zonas peatonales o por los bidegorris, aunque ocupen la totalidad de estos y pongan en peligro a los ciclistas. En fin, ¿cómo puede el Ayuntamiento pedir responsabilidad a los ciclistas con demostraciones de este tipo? Aclaro que soy aficionado a la bicicleta, pero estoy harto de no poder caminar tranquilamente por las aceras con mi hijo de dos años por temor a que sea arrollado por cualquier bicicleta. Un día va a pasar algo serio. Por ello, se necesitan más bidegorris, pero coherentes en su construcción. Arrebatando espacio a los coches y no a los peatones, ya que sobre todo en fechas estivales no hay coexistencia que valga (Boulevard o Alberdi Eder ). Eso es una utopía. Todos saldremos ganando: peatones y ciclistas. Mientras tanto, las aceras para los peatones. Mesedez».