VITORIA. DV. El Parlamento Vasco aplazará hasta después del verano el anunciado pleno monográfico sobre víctimas, según ha podido saber este periódico de fuentes del tripartito. En su lugar, visitará en julio a personas afectadas por la violencia y a colectivos como la AVT, Covite y las Asociaciones de Víctimas de Andalucía y Cataluña para transmitirles a domicilio su reconocimiento institucional al daño padecido. La ponencia de Víctimas de la Cámara vasca aprovechará el verano para tratar de impulsar el cumplimiento de las medidas de apoyo a los damnificados por el terror aprobadas en 2005.
La Cámara aprobó entre 2003 -por unanimidad salvo Batasuna- y 2005, con los votos del tripartito, un paquete de 31 medidas para el reconocimiento social, económico y político de las víctimas cuyo grado de ejecución ha tenido desigual fortuna. Una de ellas fue celebración de un debate monográfico anual destinado a analizar el cumplimiento de los acuerdos adoptados sobre víctimas.
La previsión inicial era poder celebrarlo este año antes del verano. La idea ha quedado desestimada. A la gran cantidad de temas pendientes de debate para este mes y al hecho de que julio será inhábil a efectos de sesiones plenarias se une el hecho, según el PP, de que al tripartito «no le interesa ir a un pleno de control con la práctica totalidad de los deberes sin hacer y quiere por ello ganar tiempo».
Los socios, con EA a la cabeza, niegan la mayor y ponen como ejemplo la nutrida agenda para este verano. La ponencia de Víctimas aprobó ayer un calendario de trabajo.
Novedades
La novedad estriba en el desplazamiento de los grupos fuera del hemiciclo para ver a las víctimas, en lugar de que sean éstas las que se trasladen a la Cámara como en ocasiones anteriores. Se trata de un gesto cargado de simbología para remarcar la cercanía con un colectivo, el de las víctimas, que ha criticado en no pocas ocasiones la «insensibilidad» de algunos comportamientos.
Las visitas se harán en coordinación con la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, según informó el presidente de la ponencia, Iñigo Urkullu (PNV). Tendrán como destinatarios a víctimas, asociaciones y colectivos de afectados por la violencia, tanto de Euskadi como del resto del Estado. La finalidad de estas visitas «consistiría en explicar y dar a conocer las distintas iniciativas que tanto el Parlamento como las instituciones vascas están desarrollando en este ámbito; mostrar el reconocimiento al sufrimiento padecido, a través de la presencia de los miembros de la ponencia y los representantes del Gobierno vasco; y escuchar aquellas cuestiones que las víctimas consideren oportuno plantear». Para julio hay ya cuatro encuentros apalabrados, entre ellos con la AVT, colectivo especialmente crítico con nacionalistas y socialistas.
Junto con estas visitas, la ponencia decidió reunirse con la Mesa del Parlamento Vasco para ver cómo impulsar aquellas medidas aprobadas en favor de las víctimas y que competen directamente a esta institución, caso de la colocación de un monolito. El pleno monográfico quedará para el próximo periodo de sesiones. Los grupos se reunirán también antes de agosto con Eudel para ver cómo han desarrollado los ayuntamientos las medidas de su ámbito de actuación, como la eliminación de pintadas ofensivas. La ponencia fijó este calendario tras la comparecencia del director de Derechos Humanos en la misma para dar sus puntos de vista.