SAN SEBASTIÁN. DV. El secretario general del PSE-EE, Patxi López, y el líder del Sinn Féin, Gerry Adams, analizaron ayer la situación del proceso de paz abierto en Euskadi durante una reunión de carácter privado que ambos dirigentes políticos celebraron ayer en la sede socialista de Bilbao. Durante el encuentro, que duró cerca de una hora, López estuvo acompañado del presidente de su partido, Jesús Eguiguren, quien el martes también estuvo con el líder del Sinn Féin.
La reunión se produjo a iniciativa del partido norirlandés, que había solicitado una entrevista con López antes de que Adams iniciara su gira por España para recorrer Bilbao, Madrid y Barcelona, y mantener encuentros con diferentes formaciones políticas. La pretensión del dirigente del Sinn Féin era analizar, junto con el líder del PSE-EE, la actual situación política y el proceso de paz.
Ambos dirigentes intercambiaron sus puntos de vista sobre el nuevo escenario abierto tras el alto el fuego permanente declarado por ETA el pasado 22 de marzo. Según señalaron fuentes socialistas, tanto las opiniones de López como las de Adams son «conocidas y públicas», con lo que el encuentro se produjo según todas las previsiones. En este sentido, los socialistas vascos mantuvieron su ya conocida postura de que el caso de Irlanda del Norte «es diferente» al de Euskadi y así se lo hicieron saber al líder del Sin Féin durante la reunión, que se celebró con traductores y bajo un ambiente cordial.
Horas después, en Madrid, Adams afirmó en rueda de prensa que si el Partido Conservador británico hubiera mantenido la misma postura con el Partido Laborista que la que mostró el pasado martes el PP hacia el Gobierno «el proceso de paz no habría avanzado tan bien», y dijo que las «decisiones drásticas nunca han ayudado». «La construcción de la paz debe quedar por encima de la política de partido, del electoralismo, y romper relaciones o tomar decisiones drásticas nunca han ayudado en nuestro proceso», afirmó.
Alto el fuego definitivo
Adams trasladó su impresión de que ETA «tiene intención de que el alto el fuego sea definitivo», por lo que consideró que «deberían evitarse condiciones o requisitos previos, que serían una dificultad para el proceso». En este sentido, opinó que «antes o después» Batasuna tendrá que ser legalizada, ya que de lo contrario no se podrían establecer conversaciones, y el diálogo «incluyente» -dijo- «es una herramienta fundamental en el proceso de paz». «El Sinn Féin fue prohibido, ilegalizado y demonizado, y todo eso no funcionó; lo que funciona es el diálogo», dijo.
En relación a la oposición de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) a la forma en la que el Gobierno que preside Rodríguez Zapatero está gestionando el proceso de paz, Adams comentó que no todas las víctimas o sus familias responden de la misma forma. «Pero lo que nadie debe hacer es explotar el sufrimiento de las víctimas con fines políticos, ni que tampoco se cree una jerarquía de víctimas, porque todas deben ser tratadas con igualdad», agregó.
Asimismo, Adams «aplaudió» la decisión de Zapatero de pedir el aval del Congreso para abrir un diálogo con ETA. «Ha tenido mucho valor y está muy comprometido con el proceso», señaló.
Pesimismo
El portavoz del PSE-EE en el Parlamento Vasco se mostró ayer «pesimista» ante la posibilidad de recomponer el consenso con el PP en materia antiterrorista. José Antonio Pastor advirtió a los populares que su partido no se ha replanteado la decisión de reunirse con Batasuna porque es «el camino correcto y no incurre además en ilegalidad alguna». La única novedad que reconoció es que como se retrasará la comparecencia del presidente del Gobierno en el Congreso para anunciar el inicio del diálogo con ETA, también se aplazará el encuentro con la izquierda abertzale.
El partido de Patxi López cree que con el fin del terrorismo «la política vasca se empieza a situar en el terreno de la verdad, porque entra en crisis la Euskadi de las identidades enfrentadas, tan del gusto de Ibarretxe y María San Gil, y aflora la Euskadi de la ciudadanía y de los derechos políticos y sociales». El Gobierno Vasco tampoco escapó a sus críticas por hacer hacer «oposición al PSE-EE bien ayudado, eso sí, por una derecha asilvestrada que, en lugar de hacer oposición a Ibarretxe, ha decidido hacérsela a Patxi López».
Pastor subrayó que «quienes habían hecho de la existencia de ETA una excusa para tapar su falta de programa se van a ver en la obligación de reciclarse para adaptarse a los nuevos tiempos. Tanto San Gil como el lehendakari tienen que empezar a hacer, al fin, política sin ETA».