SAN SEBASTIÁN. DV. Una mesa, un mantel y el Mundial como tema de conversación. Esos fueron los ingredientes del almuerzo con los que Fernando Pesquera reunió ayer en la sociedad Gaztelupe de Donostia a cuarenta comensales, en la ya tradicional mesa de los miércoles.
Entre ellos estaban los ex seleccionadores Javier Clemente e Iñaki Sáez, a quienes acompañaron antiguos mundialistas como Luis Arconada, Periko Alonso, Daniel Ruiz Bazán Dani, Alberto Górriz, Andoni Zubizarreta y alguno que aspira a serlo como Mikel Arteta. Salva Iriarte, segundo de John Benjamin Toshack en la selección de Gales, también estuvo presente, al igual que Juan Luis Larrea, presidente de la Federación Guipuzcoana.
Patxi Belandia dio una nueva lección magistral en los fogones. El menú consistió en txistorra de Irura, guisantitos de Asteasu con huevo escalfado, rape en salsa verde con patatitas nuevas y, de postre, cerezas del valle del Jerte. Todo ello regado con un Albariño Pazo de San Mauro y un tinto Marqués de Vargas, Reserva 2001.
Un ambiente de lujo
Tras el condumio llegó la esperada tertulia, moderada por nuestro compañero Gorka Reyzabal, bajo el título «Los vascos en el Mundial, pasión por el fútbol». Clemente y Sáez desgranaron sus vivencias en sus épocas al frente de la selección y el resto de congregados también comentaron su paso por la selección. «Hemos estado muy a gusto, en un ambiente muy majo», nos dijo Mikel Arteta, que lleva ya tres semanas de vacaciones una vez concluida la Liga inglesa.
El centrocampista del Everton ya tiene ganas de que comience el Mundial. «Tengo amigos en la selección argentina -Heinze-, en la holandesa -Van der Meyde- y en la australiana -Cahill-. Eso hace que el Mundial tenga más alicientes para mí que la selección». A juicio del centrocampista donostiarra hay más favoritos que Brasil. «Yo también pondría a Argentina, y a España, de la que todos esperamos que haga algo bueno. Tiene un buen equipo, pero lo que pasa es que nadie se quiere ilusionar demasiado».
Mikel Arteta le desea muchos éxitos a su amigo Xabi Alonso, del que tiene envidia sana por estar en la selección. «Ojalá que sea su Mundial. Desde aquí todos vamos a apoyarle».
Periko Alonso fue veinte veces internacional y participó en el Mundial de España, en 1982, junto a los también realistas Arconada, Zamora, Satrústegui, López Ufarte y Uralde. «Todos los jugadores teníamos mucha ilusión, jugábamos en casa, pero no nos salieron bien las cosas. La decepción fue muy grande, pero no hay que darle más vueltas».
Sobre la selección actual, en la que figura su hijo Xabi Alonso, señala que «me gustaría que la selección hiciera un papel digno, que les salgan bien las cosas y que se queden con un buen sabor de boca. No vamos a pedir demasiado».
Por su parte, Salva Iriarte ve «un Mundial muy abierto. Siempre de habla de selecciones que parten como favoritas como Brasil, Alemania, Inglaterra, Italia, Argentina, pero siempre hay un equipo que da la sorpresa».
El entrenador beasaindarra cree que la selección española «puede hacer un buen papel, pero es una incógnita, como siempre. Me gusta el equipo que tiene Luis Aragonés y espero que la selección acabe de una vez con el sanbenito de que no es capaz de superar los cuartos de final».
Otro ex realista como Alberto Górriz, que participó con 32 años en el Mundial de Italia, en 1990, y que cuenta con doce entorchados internacionales, comenta que «cualquier selección puede ganar el Mundial, aunque Brasil, Alemania, Argentina o Italia parten como favoritos. No hay ningún equipo imbatible. Cuidado con los equipos africanos. La selección puede llegar alto, pero debe pasar la primera fase».