El presidente timorense, Xanana Gusmao, hizo ayer un llamamiento ante los muchos manifestantes que llegaron a Dili para reclamar la dimisión del primer ministro, Mari Alkatiri, a que se ponga fin a la violencia y a que cesen los saqueos y la quema de edificios. Mientras, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) pidió ayer a las fuerzas internacionales que brinden seguridad en los campamentos donde se apiñan decenas de miles de desplazados por la violencia que impera en Dili, la capital. EFE