JERUSALÉN. DV. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas (Abú Mazen), ha extendido al menos hasta mañana el ultimátum que el 25 de mayo dio a Hamás para que reconozca al Estado de Israel pero la amenaza de convocar un referéndum sigue en pie. El comité ejecutivo de la OLP ya ha autorizado la convocatoria del plebiscito, lo que Abú Mazen podrá llevar a cabo por medio de un decreto presidencial a pesar de que existe un vacío legal y las leyes palestinas no contemplan estos casos.
La extensión del ultimátum se produce después de que algunos dirigentes de la OLP y varios líderes árabes hayan pedido al 'rais' que dé un margen a Hamás para que reconsidere su posición y reconozca las fronteras de 1967.
Iniciativa de Barguti
En la consulta se pedirá a la población que se exprese sobre un documento que han elaborado un grupo de prisioneros de varias facciones palestinas que están encarcelados en Israel. En concreto, la iniciativa, promovida por el diputado de Fatah Marwan Barguti -que cumple cinco cadenas perpetuas-, exige al país hebreo un repliegue total de Cisjordania y un Estado independiente en este territorio y en la franja autónoma de Gaza con capital en Jerusalén oriental, junto al Estado judío.
Asimismo, aboga por limitar las operaciones de la resistencia en Cisjordania mientras continúe la ocupación militar. Y exige la liberación de 8.500 prisioneros y el retorno de millones de refugiados al país, entre otros puntos.
La formación radical ha manifestado que el también denominado 'plan de los presos' contiene «muchos aspectos positivos» , pero al mismo tiempo sugiere que se modifiquen algunos de los 18 apartados que contiene. Abú Mazen se niega frontalmente a modificar el texto.
Los fundamentalistas rechazan el ultimátum y exigen a Fatah que extienda las negociaciones 'sine die', pero el presidente de la ANP se muestra inflexible y asegura que convocará el referéndum en un plazo de 40 días, aunque eso no impedirá que durante el periodo de campaña prosigan las conversaciones para alcanzar un pacto.
Debate interno
«No se puede levantar la espada del ultimátum ni suscitar el tema de un referéndum mientras al mismo tiempo se está hablando de diálogo», dijo Sami Abú Zuhri, portavoz de Hamás en Gaza.
Algunos observadores indican que dentro del grupo fundamentalista existe un debate entre los partidarios de aceptar el documento de los prisioneros y quienes lo rechazan, aunque se descarta por el momento una escisión. El primer ministro, Ismail Hanniya, sería partidario de aceptar el texto tal como está.
Los sondeos indican que una amplia mayoría de palestinos votarán a favor del 'plan de los presos' si bien las encuestas también pronosticaban una holgada victoria de Fatah en la última legislativas y al final Hamás obtuvo un triunfo aplastante.
Azam al-Ahmed, jefe del grupo parlamentario del partido de Abú Mazen, manifestó que una vez se celebre el referéndum, y si el resultado es favorable para el presidente, éste podría disolver la cámara y convocar elecciones anticipadas para aprovechar la situación que se ha creado con el aislamiento al que la comunidad internacional somete a Hamás, que está causando un enorme desgaste a los fundamentalistas.