BILBAO. DV. Los balances económicos acostumbran a buscar la sombra de las realidades del mercado para cuadrar su «verdad»: en la rentabilidad musical, en plena era del pirateo y las bajadas de internet, salir de gira en pos de las alubias se ha revelado como una fórmula acertada para tirar al alza de cualquier balance.
Así lo evidencia el último ejercicio presentado ayer en Bilbao por la Sociedad General de Autores (SGAE) del País Vasco, que no podía quedarse al margen de este fenómeno: los conciertos en directo dispararon hasta en más de un 30% en Euskadi las cifras de un sector que no deja de llamar a la puerta para pedir cita a cualquier fórmula comercial que sirva para darle la vuelta al modelo económico actual en declive.
Todos los sectores consideran que son hoy los directos los que ponen firmes a los contables: la propia SGAE se lleva hoy el 10% de cada bolo. Entre ellos y los establecimientos comerciales al uso, cuadran las cuentas.
«No se ha sabido explicar lo que representan los derechos de autor para un artista», explicó Ignacio Casado, responsable de la SGAE vasca, quien dejó clara su visión del aparente retroceso actual incluso de las ventas piratas en la calle: «Ya no necesitan comprar en la calle porque todo se lo bajan directamente al ordenador».
En medio de esta incertidumbre comercial y de criterios recaudatorios, y en lo que respecta al terreno de las contribuciones económicas puntuales a la asociación, Gipuzkoa se erige hoy como un verdadero «oasis» comercial en medio del desierto: las cifras que la delegación guipuzcoana presentó el año pasado a la SGAE vasca en materia de recaudación de directos, la de mayor tirón, no dejan lugar a engaños: el mayor crecimiento lo arrojaron en 2005 los conciertos en directo celebrados en Gipuzkoa durante el año.
Hasta el extremo de que su balance sirvió para hacer crecer en un 31,2% los derechos recaudados por la SGAE en los definidos como «conciertos de variedades: música moderna, pop, rock, folk, jazz, flamenco».
Anoeta
Al frente de ese listado está el ofrecido por la banda irlandesa U2 en Donostia el pasado verano en Anoeta, cuando se pagó en derechos por más de 43.000 espectadores. Ese concierto, en el estadio de la Real, ha sido la clave para terminar por volcar la balanza de la SGAE hacia el lado positivo. «Fueron quienes generaron de largo la mayor cifra de derechos».
La cifra dejada en taquilla por Bono y compañía no debe tomarse a la ligera: la gran mayoría de conciertos que más réditos dieron a la SGAE, en calidad de derechos durante el pasado año, correspondieron a recitales llevados a cabo en Donostia, curiosamente por Getin: Coldplay (cerca de 7.000), Chemical Brothers (sobre 6.000), Andrés Calamaro (más de 6.000), Van Morrison, en su doblete en el Jazzaldia. Ningún concierto celebrado el pasado año en el País Vasco puede competir con la oferta musical que la capital guipuzcoana ha ofrecido a sus cultos espectadores.
Artes escénicas
Tras el breve retroceso (0,9%) que SGAE-Euskadi experimentó en el ejercicio de 2004 con respecto a 2003, a lo largo de este 2005 se ha roto la inercia negativa, produciéndose un incremento del 17,49% con respecto al año anterior en los derechos de autor generados por las artes escénicas y musicales. Así, Euskadi cerró 2005 recaudando algo más de 2 millones en los citados campos.
El aumento se debió, principalmente, al capítulo de variedades hasta cerrar el año con un incremento porcentual del 0,88%. Cómo olvidar el componente que aportan bares, restaurantes y comercios, que supusiero el año pasado el 40% de la recaudación total.
Euskadi tampoco puede escapar a a los continuados efectos que la caída de ventas de discos, tanto cd's como dvd's, vivieron durante el año pasado. Los derechos recaudados en ese sentido cayeron en alrededor de 200.000 euros y pasaron de los 3,3 ,millones del 2004 a los 3,1 millones del año pasado, es decir, en torno al 5% de retroceso.
Reproductores
También ha descendido la recaudación de derechos por copias privadas: un capítulo que ha invertido su espectacular tendencia al crecimiento registrada el año 2004, cuando constató un incremento de más del 150%, que el pasado año cerró el ejercicio con un descenso de más del 21%.
Los nuevos socios de la Sociedad arrojan un perfil que permite establecer las claves de lo que los nuevos asociados están persiguiendo: el 85% de ellos son músicos, alrededor del 11% proceden del espacio dramático, el 3% de los audiovisuales, y el 1% son editores y coreógrafos.
El descenso más claro se produjo en lo referido al terreno de los denominados aparatos reproductores de video, ligeramente superior al 25%, debido a la paulatina desaparición de esta forma de reproducción.