El Informe Anual de la Sostenibilidad ha constatado que la situación medioambiental del País Vasco ha mejorado en todos los ámbitos y que el Gobierno Vasco ha cumplido el 80% de los compromisos ambientales que se había marcado para el 2006.
Tras la reunión del Consejo de Gobierno que esta semana se trasladó a la comarca del Urdaibai por la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, la consejera de dicha área, Esther Larrañaga, ha valorado la evolución de nuestra sociedad en términos de desarrollo sostenible y ha anticipado los objetivos del Ejecutivo "para situar a Euskadi en el 2020, en el pelotón de cabeza de la sostenibilidad"
Las conclusiones del informe presentan "un balance general claramente positivo y esperanzador" respecto a los objetivos que se fijó el Ejecutivo en el Programa Marco Ambiental 2002-2006, que ahora toca a su fin, ya que "se ha conseguido un elevado nivel de eficacia en la implantación de los compromisos, en torno al 81%", y algunos de las materias pendientes se conseguirán pronto, como la Ley del Agua que se encuentra en fase de tramitación parlamentaria, según ha explicado la consejera.
El paso siguiente "es hacer un análisis de la incidencia en el campo ambiental de esos compromisos y, en función de ello, jerarquizarlos".
Entre los éxitos conseguidos hasta la fecha, Larrañaga ha destacado la mejora de la calidad de las aguas y del aire, la recuperación de suelos contaminados, la gestión de los residuos urbanos y de los industriales peligrosos, así como la ampliación de la red de espacios naturales protegidos.
También ha destacado que "se han sentado las bases para avanzar en la integración de las consideraciones ambientales en el conjunto de políticas, planes y programas que ha puesto en marcha el Gobierno Vasco" y que el reto a partir de ahora será coordinar todas esas actuaciones.
Puntos débiles
Entre los puntos débiles de la situación medioambiental de la Comunidad Autónoma, el informe señala la contaminación del aire, tanto ambiental como acústica, la artificialización del territorio que socava uno de nuestros más relevantes y escasos recursos naturales, el aumento de la generación de residuos urbanos y el escaso control de la emisión de gases de efecto invernadero que producen el cambio climático.
El nuevo plan que está elaborando el Gobierno, supone "un salto en nuestra ambición ambiental como país que avanza hacia un nuevo concepto de desarrollo que sea capaz de sentar las bases para que en 2020 se pueda entregar a la siguiente generación una Euskadi en la que los principales problemas ambientales hayan sido resueltos", ha dicho Larrañaga.
Objetivos para 2020
El propósito es "convertir para 2020 a nuestro país en una de las regiones europeas líderes en la lucha contra fenómenos globales como el cambio climático, preocupada por la calidad ambiental de sus pueblos y ciudades, y conocida por tener un territorio equilibrado y una biodiversidad protegida".
Para conseguirlo, el plan plantea "asegurar el futuro" y para ello, actuar frente al cambio climático y prepararnos para sus consecuencias; reforzar nuestro capital natural; mejorar la calidad ambiental de nuestros núcleos urbanos y caminar hacia un consumo y producción ambientalmente sostenibles.
Además, el Gobierno exigirá "dos grandes compromisos a la administración publica: colaborar en los planes de ayuda a países en vías de desarrollo, asumiendo la cuota de responsabilidad ambiental de la sociedad vasca a nivel internacional" y "entender la política ambiental como un contrato con la sociedad basado en la transparencia, la participación y la orientación a resultados".