En absoluto piensa en la carrera ochomilística. No quiere ni hablar de ello. No le preocupa que otra mujer ya haya superado en número los ocho ochomiles que tiene Edurne. Recientemente la austríaca Gerlinde Kaltenbrunner ha conseguido coronar el Kangchejunga.
Tampoco le preocupa que otra mujer, la italiana Nives Meori que intenta ahora mismo el Dhaulagiri, esté a la zaga de Edurne, con siete ochomiles. Edurne Pasaban lo que quiere es seguir haciendo montaña. Seguir yendo, mientras pueda, a los ochomiles. Hablamos con ella también de sus proyectos alpinísticos.
- Hablemos de montaña. ¿Dónde está la Edurne Pasaban alpinista?
- Voy a retomar las expediciones. Nunca he dicho, ni había pensado en dejar la montaña. Mi vida hasta ahora ha sido la montaña y no lo quiero dejar. He empezado a entrenar de cara a ir una montaña de ocho mil metros de altura.
- ¿Cuándo, dónde, con quién?
Tenía ganas de ir a una expedición con poca gente, con amigos de casi toda la vida, aunque he de decir que a las que he ido he estado bien a gusto con la gente, que también son mis amigos, pero con los que voy ahora, es distinto... Vamos en septiembre a la cara sur del Shisha Pangma. Voy con un chico de Tolosa, Axier Izagirre que iba a venir conmigo en la primera expedición que hice a un ochomil en 1998 al Dhaulagiri pero no pudo venir porque quince días antes tuvo un accidente. Nos conocemos desde los 14 años y siempre hemos escalado juntos y vamos mucho al monte. El otro que viene es de Bera, José Mari Picabea, Loro, a quien también conozco desde hace tiempo. Este último año hemos andado mucho los tres juntos, haciendo esquí y escalando. Creo que es una cordada muy maja. Hemos puesto mucha ilusión en este proyecto.
- ¿Mucho tomate al sur del Shisha no?
- Loro conoce bien la zona. Ha estado dos veces en esa montaña. La sur es una vía muy bonita que tiene su dificultad, pero superable. He hablado con Juanito Oiarzabal y me ha animado mucho. Me ha dicho que tiene su miga, pero que vayamos tranquilos...
- ¿Cuál es el plan?
- Salíamos el 4 de septiembre hacia Katmandú. De allí iremos a Lhasa en el Tíbet. Me apetece mucho conocerlo. El 10 de septiembre estaremos en el campo base y si todo va bien la primera semana de octubre podríamos hacer cima.
- Le quedan seis para los 14. ¿Le preocupan los ochomiles para completar la preciada lista?
- En absoluto. No me preocupan los 14. No tengo ninguna necesidad de decir a nadie, a nivel de que me esponsorice, de que voy a intentar terminar los catorce ochomiles. Para nada. ¿Vaya, que no me preocupa!
- Hasta hace poco había otra mujer como usted que tenía ocho ochomiles. El pasado 14 de mayo la austríaca Gerlinde Kaltenbrunner coronaba la cima del Kangchenjunga, colocándose por delante suyo con nueve ochomiles. ¿Lleva Edurne alguna guerra interior con esta historia?
- Que nadie piense que llevo una guerra particular con esta historia. No quiero ni oir hablar de ello. Ella ha hecho el noveno y por ello estoy encantada. Lo único que le pido es que en los cinco que le quedan que ande con cuidado, que no le pase nada.