ARRATE. DV. «Ganar la Euskal Bizikleta no ha sido fácil. Puede que haya dado esa impresión por el dominio que hemos tenido, pero ha habido que trabajar mucho todos los días». Koldo Gil, el gran dominador de la prueba, no quiso apabullar con sus declaraciones como lo ha hecho en la carretera durante cinco días.
En la última etapa el triunfo correspondía a David Herrero, que conseguía una victoria para un equipo, Euskaltel, que ha estado luchando toda la carrera por ganar y, al final, ha logrado vencer en una cumbre emblemática como Arrate, además de un segundo puesto en la general.
Herrero quería ganar esta prueba y lo hubiera conseguido si no se encuentra con un hombre en plenitud, al que nadie ha sido capaz de acercarse en los momentos claves. Un corredor que podría haber dominado todavía más. La última etapa, el cierre de la carrera, volvió a mostrar los mismos síntomas que hemos presenciado en días anteriores.
Un gran dominio de Saunier Duval, que permitió una escapada que no le preocupaba para la general, pero que obligó a los equipos que tenían interés en ganar la etapa a trabajar. El Barloworld buscó la victoria parcial con Arreitunandia y el tercer puesto en la general final. No lograron ninguna de las cosas, aunque lo pelearon. Koldo Gil se va de la Euskal Bizikleta con dos victorias de etapa, dos segundos puestos y la general. Los dos únicos días que no ha aparecido por los primeros puestos ha sido en las etapas que finalizaron en Ispaster y el primer sector de Agurain, en las que se llegó al sprint.
La despedida de la Euskal Bizikleta tuvo una escapada tempranera en la que se metieron Jorge Azanza (Kaiku), Unai Etxebarria (Euskaltel), Aitor Osa (Würth), Paco Ventoso (Saunier Duval) y Stéphane Berges (Agritubel). Se juntaron en el kilómetro 16 y Aitor Osa aguantó hasta que faltaban cinco kilómetros para la meta. El corredor de Itziar, junto a Unai Etxebarria y Paco Ventoso, mandaron durante toda la etapa.
En la segunda de las tres subidas a Ixua, Euskaltel atacó con Haimar Zubeldia y Samuel Sánchez, sin inquietar al líder. Saunier Duval no sólo ha tenido en estado de gracia a Koldo Gil. Todo el equipo ha estado a gran altura.
Controlaron sin problemas esos ataques. En esa tercera y definitiva ascensión se formaría un grupo selectivo, en el que estaban Koldo Gil, David Herrero, Peio Arreitunandia, Fito García Quesada y el italiano Andrea Tonti. Herrero atacó para ganar la etapa y el líder se limitó a controlarle, sin buscar un nuevo triunfo.
Se limitó a ganar la carrera, sin realizar otra exhibición. Hubiera podido hacerla pero fue prudente, sensato, y la prudencia en este deporte, como la inteligencia, brilla en muchas ocasiones por su ausencia.
El próximo objetivo de Koldo Gil es la Vuelta a Suiza: «La carrera me gusta, me va bien. El año pasado acabé quinto, aunque allí habrá gente de mucho nivel». Con 19 días de competición y los problemas en sus rodillas solucionados, el maillot azul definitivo de la prueba piensa en la Vuelta a España, pero sin obsesionarse: «He demostrado que en pruebas de una semana voy muy bien. El reto es intentar hacerlo en tres semanas. Ése es otro tema, otra forma de correr».
Tuvo palabras de agradecimiento para el equipo y para su director, Joxean Fernández Ma-txin: «Ya sé que es un tópico, que siempre se dedica un triunfo al trabajo del equipo, pero en esta ocasión es una gran verdad. También me acuerdo de Matxin, que desde que me fichó me ha dado mucha confianza. Me ha dejado hacer el calendario que he querido, me ha apoyado». Salvo Koldo Gil, Saunier Duval ha contado con un equipo formado en su cantera, corredores que llevan muchos años con Matxin, que ha manejado la prueba a su antojo.