La UPV no será filial de la Real la próxima temporada. Jesús Zamora confirmó ayer la decisión del club durante la presentación de Juan Antonio Larrañaga como nuevo director de fútbol base de la Real. Hasta ahora, este equipo era un paso intermedio entre el Juvenil de División de Honor y el Sanse, pero, según explicó Zamora, «los técnicos entienden, y nosotros lo avalamos desde el Consejo de Administración, que para la estructura de la Real no necesitamos ese equipo y podemos trabajar perfectamente con el salto de los jugadores directamente desde juveniles al Sanse».
Zamora precisó que existen «razones económicas» para prescindir de ese filial, «pero sobre todo deportivas». Ya se ha hablado con los responsables de la UPV «para que sepan lo que hay», y según el consejero, si ese equipo sigue existiendo de forma independiente «es una decisión que habrán de tomar ellos».
Con la supresión del conjunto de Tercera División, el organigrama de filiales blanquiazules queda conformado por el Sanse -en Segunda B y luchando para ascender a Segunda-, el Juvenil, el Easo, el Cadete, el Cadete Txiki y el Infantil. Además, la Real cuenta con un equipo femenino, que está a la espera de la resolución en los despachos de su eliminatoria de ascenso a la Superliga.
El equipo de la UPV ha estado dos años bajo el control de la Real, aunque como club asociado. El anterior director deportivo, Roberto Olabe, creyó interesante contar con un equipo que hiciese de puente entre el Juvenil y el Sanse y llegó a un acuerdo con la Universidad del País Vasco para que el conjunto pasase a ser un filial blanquiazul. La UPV ha jugado un año en Preferente y otro en Tercera desde que lo controla la Real, y este año ha conseguido la permanencia en Tercera.
Muchos de los jugadores que han integrado este año su plantilla deberán dejar la Real o irse cedidos, porque sólo habrá sitio en el Sanse para seis o siete. La mayor parte de la plantilla de la UPV está formada por juveniles de último año que la campaña que viene serán senior. Ahora la duda está en saber qué será el año que viene de la UPV, que podría vender su plaza.