ELCHE. Luis Aragonés fue el encargado de presentar a Pernía a sus nuevos compañeros tras la incorporación del lateral zurdo a la selección. Fue acogido como uno más del equipo en la concentración de España, aunque apenas pasase unos minutos en la concentración de La Calderona.
Procedente de Buenos Aires, de donde partió la tarde del jueves, Pernía llegó a Bétera tras aterrizar en el aeropuerto de Valencia con el tiempo justo para cambiarse y obligó a que el desplazamiento de la selección a Elche se retrasase una hora sobre el horario previsto.
Cansado, y afectado por el jet lag, Pernía salió del hotel de concentración de La Calderona vestido ya para subir al autobús que llevó a los internacionales a la localidad alicantina. Tras él marchaba Fernando Torres, que a no ser que cambie de aires tras el Mundial, defenderá los mismos colores que Pernía a partir de la próxima temporada. El todavía defensa del Getafe tiene la intención de debutar con España antes de que arranque el Mundial, si no es hoy ante Egipto (podría disputar algunos minutos), sí el próximo miércoles en Ginebra contra Croacia.
Pernía se encontraba de vacaciones en Argentina, pero al enterarse en su país de la posibilidad de ser llamado a la selección por la lesión de Del Horno aprovechó para entrenar en solitario. El hispano-argentino debe llegar en un buen momento de forma al Mundial, donde incluso espera arrebatar la titularidad al también rojiblanco Antonio López en el lateral izquierdo. Su carácter ofensivo y su capacidad realizadora a balón parado, aparte de su experiencia, le avalan para defender esa banda en Alemania.
Luis Aragonés insistió ayer ante los periodistas en que la de Pernía era la mejor elección para la selección y que pasaba de polémicas. COLPISA