MÁLAGA. El Unicaja y el pabellón Martín Carpena, donde los titulares del terreno sólo han perdido cuatro partidos esta temporada, pesaron como plomo sobre los hombros del DKV Joventut en el primer acto de la semifinal ACB elegida por Televisión Española, manejada sin aprietos por unos anfitriones dispuestos a hacer buenos los pronósticos que les cuelgan el cartel de próximos campeones. Los verdinegros nunca dieron sensación de peligro. Santiago fue el máximo anotador del partido, y los 20 puntos que logró fueron vitales para su equipo.