SAN SEBASTIÁN. DV. Las tecnologías de aprovechamiento energético no serán las únicas herramientas de eficiencia y ahorro utilizadas en Antondegi, sino que los propios edificios serán construidos con criterios de arquitectura bioclimática. Así, el diseño y los materiales de construcción utilizados en las viviendas garantizarán el máximo aprovechamiento de la energía solar y además de los paneles, los materiales aislantes y cerramientos utilizados, la orientación de los edificios, los sistemas de reducción del consumo de agua y otros aspectos serán contemplados de tal forma que todos los edificios dispondrán de una calificación energética del tipo A, «que permite ahorrar hasta un 40% de energía respecto a un edificio que cumple estrictamente con la legislación vigente».
Otro aspecto novedoso del proyecto es la «monotorización» de todos los consumos de energía que permitirá a los residentes de las viviendas conocer en todo momento sus consumos de agua caliente, calefacción y electricidad a través de unos monitores instalados en los pisos.
Agirre y Madrazo destacaron la importancia de este proyecto y consideraron que la inversión va a ser «rentable en términos económicos y medioambientales y se puede llegar a amortizar a lo largo de la vida útil del polígono residencial».
Elorza aseguró que Antondegi es «un referente significativo de lo que es el desarrollo urbanístico del siglo XXI, una pieza atractiva en un lugar que hace pocos años se consideraba periférico y sin ningún valor, y que va a estar perfectamente comunicado con el Centro de la ciudad por tren, carretera y tranvía».
Madrazo mantuvo prudencia sobre las fechas de finalización de la urbanización de Antondegi. «El equipo seleccionado está trabajando en el proyecto que estará terminado para finales de año. Luego llegará la Modificación del Plan General, la autorización de la Diputación... Creo que en cinco años estará lista».