BAYONA. DV. Ocho de los diez barcos de pesca de bajura de la flota de San Juan de Luz bloquearon desde la noche del miércoles y durante toda la jornada de ayer la entrada al puerto de la localidad labortana, con el objetivo de impedir la entrada y la descarga de pescado por parte de los pesqueros pelágicos, que ayer iniciaron la campaña de la anchoa.
Los pescadores artesanales denunciaban así la imposibilidad de llevar a cabo una costera en condiciones, y acusaban a los arrastreros de esquilmar la pesquería de la anchoa, ya que con las redes de arrastre no se respetan las especies ni los tamaños reglamentarios del pescado.
Según los miembros de la flota de bajura, es necesario que todos los pescadores se pongan de acuerdo, independientemente de sus artes de pesca, porque no sirve de nada que ellos interrumpan la costera por falta de anchoa, si seguidamente los pelágicos arrasan con todo lo que encuentran. Los pescadores tradicionales creen que hay que cambiar las formas de trabajar, si quieren vivir del mar.
Además subrayan que no tiene sentido que ellos abandonen la campaña de la anchoa, cuando sus capturas suponen sólo el 4% del total de la flota francesa. Sería necesario que el 96% restante tampoco pudiera faenar, si verdaderamente se quiere recuperar la especie.
Las capturas de anchoa suponen, habitualmente, casi la mitad de la actividad de la flota de bajura de San Juan de Luz, pero el pasado año tuvieron que abandonar la costera por el cierre de la pesquería, y este año apenas han capturado dos toneladas. Además, aún no se les han abonado las indemnizaciones prometidas tras el cierre de la pasada campaña, que ascienden a 600.000 euros.
Por su parte, la mayor parte de la flota de altura francesa tiene su base en el norte, en el departamento de La Vendée, pero seis embarcaciones del País Vasco francés se sumaron también a la campaña de la anchoa.
En contra de lo que asegurara el patrón de L'Epaulard, Franck Ancel, tanto su embarcación como las otras tres con base en Hendaya, Talien, Albatros y Orca, conocidas como Los Negros, se sumaron a la flota de altura en esta costera. Por su parte, únicamente una pareja, el Azkena y el Fabien-Tita, partía desde San Juan de Luz.
A media tarde, los pesqueros de arrastre vascofranceses habían realizado pocas capturas de anchoa y, ante la imposibilidad de descargarlas en el puerto de San Juan de Luz, probablemente se dirigirían al puerto de La Rochelle.