En el Londres, o sea, en el Hotel de Londres y de Inglaterra, avanzan en su operación pre-veraniega de pintado, que dadas las dimensiones del edificio alcanza un volumen aparatoso.
Ayer habían desaparecido los andamios de su fachada que da al mar, que mostraba un reluciente blanco marfil. Muy cerca de la cúpula, un operario negro iba descolgando con ayuda de una cuerda los hierros que conforman la estructura.
En la fachada interior del edificio siguen las labores de pintado. Su andamiaje continúa cubierto por esa gran redecilla blanca y azul, de un azul desvaído, muy a tono con la actual Real Sociedad.