MADRID. José Luis Rodríguez Zapatero se presentó a su segundo gran examen parlamentario con un balance complaciente de su gestión al frente del Gobierno en el que ignoró de forma deliberada los dos asuntos que han dominado el debate público durante el último año: el Estatuto de Cataluña y el alto el fuego de ETA. El jefe del Ejecutivo prefirió hablar de lo que él denomina la «España real» y anunció una batería de medidas para reducir la inseguridad, frenar la inmigración ilegal, ayudar a los jóvenes y mejorar la economía.
En la intervención inicial con la que abrió el segundo debate de política general de la legislatura, el presidente obvió el Estatut, que dejó para las réplicas. Sólo se refirió de forma genérica a las reformas impulsadas en esta legislatura al asegurar que su gabinete garantizará la «constitucionalidad de las propuestas y su integración en el interés general» y señalar que pondrá en marcha los mecanismos para reformar la Constitución el próximo otoño sólo si los partidos se muestran dispuestos a pactarla.
También pasó de puntillas sobre el terrorismo de ETA porque acordó con el líder del PP hacer una mínima referencia y abordar el problema con más detalle en un pleno específico en junio. Mientras que hace un año Rodríguez Zapatero abría su discurso con una referencia a una posible tregua, esta vez, con el alto el fuego en vigor, relegó el asunto a los últimos minutos de su intervención. En su breve reseña de esta cuestión se limitó a reiterar su compromiso de acabar con la organización terrorista, pidió a «todos» los partidos que «actúen con generosidad» y ofreció a sus dirigentes políticos el «máximo diálogo» para recorrer juntos «el camino de la paz».
Este cambio en su intervención no fue menor. La apertura del debate quedó descafeinada, aunque para alborozo de los socialistas estuvo centrada en lo que el Ejecutivo siempre quiere resaltar de su gestión: la buena marcha de la economía, las ayudas a los jóvenes, las políticas sociales y educativas, la extensión de los derechos y el cumplimiento del programa electoral en materia de seguridad ciudadana y mejora de la atención de la Justicia.
Futuras medidas
En un discurso de más de una hora, Rodríguez Zapatero utilizó por primera vez un lenguaje directo y sencillo para resaltar lo que estima que son los logros de su gabinete. Se mostró «razonablemente satisfecho» de la evolución de España en sus dos años de mandato, aunque confesó que no se conforma y apuntó la necesidad de nuevas mejoras. «Para avanzar hay que resolver problemas y para resolverlos hay que reconocerlos», admitió.
Apuntó, además, los objetivos de los dos años restantes de la legislatura y adelantó algunas futuras medidas gubernamentales, sobre todo dirigidas a los jóvenes. Ofreció una exención total en el IRPF a las personas que alquilen su vivienda a menores de 35 años, prometió que duplicará las becas con respecto a las de 2006, anunció que habrá subvenciones de hasta 1.000 euros para cursos de inglés de los jóvenes en España o en el extranjero, que el Gobierno bonificará durante cuatro años la contratación indefinida de los jóvenes y también el 50% de la cuota empresarial a la Seguridad Social por el primer trabajador indefinido que contraten empresarios de menos de 35 años de edad.
Rodríguez Zapatero aprovechó su intervención inicial para hablar de las cuestiones que, según las encuestas, inquietan a los ciudadanos: la economía, la seguridad o la inmigración. Así, defendió que la economía goza de una «excelente» salud empañada únicamente por la elevada tasa de inflación y el comportamiento de las exportaciones y se comprometió a trabajar para reducir ambos problemas. Destacó que España crea el 60% de los nuevos puestos de trabajo de la UE y anunció que la reforma laboral hará fijos a un millón de trabajadores.
En materia de seguridad recordó que la tasa de criminalidad es una de las más bajas de la UE y ratificó el objetivo del Gobierno de incrementar en 36.000 los efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional en esta legislatura, además de mejorar sus condiciones de trabajo. Aseguró que el aumento de jueces en estos dos años ha sido el mayor de los últimos quince y ratificó la intención de su gabinete de enviar al Congreso antes del verano la propuesta de reforma del Código Penal para combatir la delincuencia organizada.
Extranjeros
En inmigración defendió el esfuerzo realizado por el Ejecutivo para repatriar a los irregulares y presentó un aluvión de cifras y datos con los que trató de combatir la percepción de que están cruzando las fronteras más 'sin papeles' que nunca. Zapatero afirmó que en los años 2004 y 2005 se produjeron un 25,36% más devoluciones que en 2002-2003, que el récord de llegadas de pateras fue en 2003 y que se ha incrementado el control de las fronteras, sobre todo con Marruecos, lo que ha desplazado hacia el sur la presión migratoria. COLPISA