PARÍS. El ex número dos del consorcio aeronáutico EADS, Jean Louis Gergorin, cercano al primer ministro, Dominique de Villepin, está siendo interrogado en Nanterre por la División Nacional de Delitos Financieros (DNIF), tras haber sido detenido, y podría ser procesado en las próximas horas, dentro del caso Clearstream, por denuncia calumniosa.
Gergorin ha reconocido, en la prensa, ser el autor de la primera carta anónima a los jueces en verano de 2004. En ella se acusaba falsamente a un buen número de dirigentes políticos y económicos galos, entre ellos el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, de recibir comisiones en el extranjero en cuentas de la sociedad luxemburguesa Clearstream.
Tras haber negado durante dos años ser el responsable de los envíos anónimos que dieron inicio a la investigación, Gergorin ha cambiado de estrategia en las últimas semanas. El sospechoso, que afirma haber sido manipulado a su vez por fuentes que no ha precisado, prometió «nuevas revelaciones» durante su testimonio ante la Justicia.
Gergorin, hombre cercano a los servicios secretos, pareció cargar contra su ex protector, Dominique de Villepin, en una entrevista a Libération en la que aseguró que el primer ministro nunca quiso que el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, estuviese «al corriente» de una investigación que le afectaba directamente.
El ahora detenido fue quien informó al primer ministro, entonces titular de Exteriores, de la supuesta trama, finalmente falsa, que permitía el pago de comisiones ocultas a algunos dirigentes en el extranjero. Gergorin estuvo presente junto a Villepin el 9 de enero de 2004, en la reunión en la que éste presuntamente encargó al ex responsable de los servicios secretos, Philippe Rondot, que investigase este asunto.
Mientras las notas de Rondot indican que Villepin le encargó espiar a Sarkozy por orden de Chirac, tanto el Elíseo como el Gobierno niegan este extremo. Gergorin puede ser el testigo clave que permita dilucidar si hubo intención de dañar políticamente al ministro del Interior y si Villepin lanzó la investigación a sabiendas de que se trataba de un montaje.
Envíos anónimos
Meses después llegaron los envíos anónimos de Gergorin a la Fiscalía anticorrupción. La Justicia indaga desde hace dos años para saber quién fue el autor de esta «denuncia calumniosa», que se reveló un montaje con la intención de dañar la imagen de varios políticos, como Sarkozy, los ex ministros Dominique Strauss-Kahn, Jean Pierre Chévnement y Alain Madelin.
Gergorin niega que el nombre de Sarkozy estuviese en los primeros listados que hizo llegar al magistrado. El industrial explica que convino con el juez el método de una carta anónima para permitir el inicio de las investigaciones a partir de las informaciones de que disponía. AFP