La Bolsa sigue sin enderezar su rumbo. Los avances de la última semana, tras el importante retroceso de este martes, han quedado en agua de borrajas. El Ibex-35 perdía un 1,81% para marcar un último cambio en 11.165,6 puntos. Peor fueron las cosas en los otros grandes mercados europeos. El Cac-40 francés se dejaba en el camino un 2,42%, mientras que el Dax Xetra alemán retrocedía un 2,3%. Además, todos los componentes del Eurostoxx-50 terminaban el día en números rojos.
La mayor parte de las referencias de ayer fueron negativas. En Estados Unidos, el dato de confianza de los consumidores de mayo se situaba por debajo de lo esperado. Además, las noticias empresariales tampoco gustaron. Al otro lado del Atlántico, General Motors y Wal Mart eran los puntos negros de la jornada, y en el Viejo Continente, los malos resultados de Vodafone tampoco pasaron desapercibidos para los ahorradores.
Además, el barril de petróleo cotizaba al alza. Las nuevas declaraciones de Irán sobre su programa nuclear provocaban el repunte del «oro negro». A media tarde, el crudo se negociaba por encima de 70 dólares, una situación que no sucedía en las ultimas tres semanas.
La mayor caída del Ibex-35 fue para Sacyr Vallehermoso, tras perder un 4,25%. Por detrás, se situaba Repsol YPF, con un descenso del 2,86%. La petrolera hispano-argentina se vio perjudicada por las malas recomendaciones de los analistas de UBS.