 Josu Erkoreka, durante una intervención en el Congreso. [ALVARADO / EFE] |
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Duración: El debate durará dos días casi completos a los que hay que sumar un tercero, la semana próxima, para la votación de resoluciones.
Intervención de Zapatero: El primero en abrir el fuego, a las 12 de la mañana, será el presidente del Gobierno. Lo previsible es que no permanezca en la tribuna de oradores más allá de dos horas. Una vez concluya, la sesión se suspenderá para comer y se reanudará a las cuatro de la tarde con la intervención del líder de la oposición.
Rajoy y el resto de portavoces: Durante la primera jornada sólo habrá tiempo para escuchar a Rajoy, a los portavoces de CiU, Duran i Lleida; de ERC, Puigcercós; del PNV, Erkoreka y a los de IU-Iniciativa, Llamazares y Herrera. El portavoz de CC, Rivero y los representantes del grupo mixto -Rodríguez (BNG), Labordeta (CHA), Lasagabaster (EA) y Barkos (Nafarroa-Bai)- tendrán que esperar a mañana, día en el que también se estrenará el nuevo portavoz socialista López Garrido. Contarán con media hora cada uno para exponer su visión del país; diez minutos más para replicar a las observaciones del presidente del Gobierno y, en caso de que lo soliciten, otros cinco de dúplica. |
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MADRID. Aunque es indudable que ETA planeará sobre el debate sobre el estado de la nación que se abre esta mañana en el Congreso, José Luis Rodríguez Zapatero, de acuerdo con Mariano Rajoy, no quiere que sea el eje central. El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, sin embargo, sí emplazará hoy al presidente del Gobierno a abordar el proceso de normalización, no como «pago de un precio a ETA, sino como lección democrática» a la organización terrorista. No obstante, precisó que no impondrá plazos ni urgirá a la convocatoria inmediata de la mesa de partidos. Erkoreka manifestó que «no deja de ser chocante o una cosa estrambótica» que una cuestión «de tanta envergadura» como el proceso de paz no se incorpore al debate «y no sea el eje central y el asunto estrella» por «la presión del Partido Popular».
Un elemento que estará en primer plano es el auge de la delincuencia organizada para la que el presidente del Gobierno anunciará una reforma del Código Penal a fin de endurecer las penas contra este tipo de conductas. El líder opositor, con considerar adecuado el aumento del rigor, culpará al Gobierno de este fenómeno por las regularizaciones de extranjeros que han creado un «efecto llamada» de inmigrantes.
El jefe del Ejecutivo rechazará la existencia de relación entre la ola de asaltos a viviendas en diferentes puntos de España con la llegada masiva de inmigrantes, pero admitirá que es necesaria una revisión del Código Penal para dar respuesta a este fenómeno. Rodríguez Zapatero señaló ayer que la modificación consistirá en un agravamiento de las penas y en una nueva definición de «la asociación ilícita para delinquir». Fuentes gubernamentales precisaron, no obstante, que no se equipararán con las penas por terrorismo.
El jefe del Ejecutivo también dedicará buena parte de su intervención a defender las reformas estatutarias porque son cambios que contribuyen a «mejorar» la cohesión territorial de España, según explicaron fuentes gubernamentales. Resaltará, en particular, el Estatuto de Cataluña, que será sometido a referéndum el 18 de junio y cuya campaña comienza el jueves, y que el Gobierno espera que sea el objetivo de los ataques más ácidos del líder de la oposición.
La buena marcha de la economía no estará ausente del discurso de Rodríguez Zapatero. De entrada, el Gobierno hizo un balance «excelente» de la evolución de los indicadores económicos en la comunicación que envió al Congreso de los Diputados para convocar el debate sobre el estado de la nación, el decimoctavo en la historia de la democracia. Los avances en derechos sociales y ciudadanos será otro de los hitos destacado por el jefe del Ejecutivo.
Efecto llamada
El líder de la oposición, a su vez, aprovechará la inseguridad ciudadana y las entradas masivas de inmigrantes irregulares para socavar la confianza de los españoles en el presidente del Gobierno al acusarle de haber provocado ambos efectos con su política de inmigración.
Rajoy acusará a Rodríguez Zapatero de haberle creado estos problemas a los ciudadanos con el «efecto llamada» de su regularización masiva de inmigrantes sin documentación. COLPISA