BILBAO. El secretario general de UGT-Euskadi, Dámaso Casado, exigió ayer a LAB y Batasuna que denuncien y rechacen los ataques registrados la semana pasada en sus sedes de San Sebastián y Barakaldo, y «controlen» a sus autores. Les advirtió de que de persistir estas «intolerables» actuaciones «nos van a tener enfrente». Casado lanzó esta exigencia al sindicato de izquierda abertzale en un momento en el que ambas centrales vascas intentan consensuar un documento de apoyo al proceso de paz tras la tregua de ETA.
En una comparecencia en Bilbao, Casado criticó también al sindicato ELA por unos incidentes durante una manifestación de esta central por un conflicto laboral, el pasado viernes, ante la sede de UGT de Barakaldo, que había sido atacada la víspera con pintura. El dirigente de UGT está convencido de que las críticas que lanzadas últimamente por ELA y LAB «están alentado» los intentos de «amenazarnos, amedrentarnos y acobardarnos», expuso Casado.
Así, denunció que con la «disculpa» de la reforma laboral «la organización juvenil Segi, parte de la izquierda abertzale, ha intentado amedrentarnos y acobardarnos» atacando sus sedes. «Si ésa es la línea de actuación que la izquierda abertzale va a adoptar contra los que defendemos a los trabajadores e intentamos que la legalidad y la paz en Euskadi sean una realidad, nos van a tener enfrente», aseveró el dirigente sindical.
Por otra parte, el Gobierno de Navarra denunció un nuevo ataque de kale borroka con pintura, el pasado fin de semana, contra una sede de UPN en Zizur Mayor. Los agresores rompieron también un cristal. El Ejecutivo foral cree que se pone en duda la «sinceridad» de la tregua. AGENCIAS