barcelona 27/05/2006
El duro veredicto de culpabilidad contra Kenneth Lay y Jeffrey Skilling, ex directivos de la compañía energética Enron, a quienes pueden caerles 165 y 185 años de prisión, respectivamente, supone un castigo ejemplar a los responsables de uno de los fraudes empresariales más grandes de la historia, que comportó la quiebra de la compañía. El proceso contra estos dos personajes, en este sentido, pone fin a una larga era de megaestafas empresariales que ha sacudido a Estados Unidos.