BERGARA. DV. La Haurreskola para la educación de 0 a 2 años abrirá en octubre sus puertas en las aulas del colegio Martínez de Irala, que empezarán a acondicionarse en breve.
La fecha de apertura viene determinada por la aprobación en pleno del pliego de condiciones para la adjudicación de las obras, que marca como fecha para que las instalaciones estén concluidas el 30 de septiembre.
Sobre el proyecto redactado por Zetabi Arkitektura Bulegoa S. L., se acondicionarán las dependencias con un importe máximo de 435.422 euros, que abona el Ayuntamiento, mientras el personal que atenderá la guardería dependerá del Departamento de Educación del Gobierno Vasco.
El servicio ocupará una parte de las dependencias del edificio Martínez de Irala, que seguirá compartiendo sus instalaciones con la ikastola Aranzadi.
Las obras darán comienzo cuando finalice el actual curso escolar. «Estas aulas están siendo utilizadas por Aranzadi, y hasta que no queden libres no se podrá empezar a equipar la Haurreskola», según la técnico de Educación, Nagore Narbaiza.
El centro atenderá en un máximo de cinco aulas, por separado a niños de 0 a 1 años y los de 1 a 2 años. Los de 2 a 3 años acudirán a las dependencias que disponen el centro público San Martín de Agirre.
La Haurreskola tendrá un acceso independiente frente al gimnasio de Martínez de Irala. «Se ha cambiado la entrada, ya que inicialmente se proyectó la entrada por la trasera del ambulatorio», señaló Narbaiza.
La capacidad máxima del servicio será de 55 niños entre las cinco aulas ubicadas en la planta baja, y que ocuparán casi 500 metros cuadrados.
Las aulas tendrán distinta capacidad según las edades. En las de 0 a 1 año se admite un máximo de ocho niños, mientras que en las de 1 a 2 años el límite está establecido en 13 niños, «según la demanda habrá más o menos aulas de cada grupo de edad».
Con diez alumnos
En el plazo de matrícula se han inscrito un total de 10 niños, muchos menos de la capacidad máxima. Por esta razón durante el primer curso de actividad se mantendrá, de manera extraordinario, abierta la incorporación durante el curso. «Es que mucha gente se animará una vez de que vean el servicio en marcha», apuntaban desde la asociación de padres de Herri Eskola San Martín, que ha reivindicado el servicio en los últimos tiempos.