Sábado, 27 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

EDICIÓN IMPRESA
TOLOSA
Tolosaldea a Lourdes, el viaje de la esperanza
Desde Tolosa partió ayer un autobús con 22 enfermos y 18 voluntarios
Tolosaldea a Lourdes, el viaje de la esperanza
Grupo de peregrinos que salió ayer al Santuario de Lourdes en la peregrinación anual. [KLISK]
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
PEREGRINACION
Peregrinación. Como todos los años se ha organizado la peregrinación de enfermos a Lourdes, que tiene lugar del día 26 al 29 de mayo.

Tolosaldea. 22 enfermos y 18 voluntarios salieron ayer de la villa dirección al Santuario de Lourdes para regresar el lunes, día 29 de mayo.

Jornada en Lourdes. Enfermos y voluntarios comienzan el día a las 06.30 horas de la mañana para acudir a los actos religiosos y de ocio programados.

El 'milagro' de Lourdes. Los voluntarios indican que a los enfermos la estancia en Lourdes «les llena de vitalidad y de espiritualidad. Les hace sentir bien y ese es el verdadero milagro».

Publicidad

TOLOSA. DV. Procedentes de Tolosaldea, 22 enfermos y 18 voluntarios partieron ayer desde la villa en bus rumbo a Lourdes, en la pregrinación diocesana anual al Santuario francés. Familiares y amigos no quisieron perderse tampoco la despedida y acudieron para desear al grupo un «feliz viaje y buena estancia». Los viajeros regresarán el lunes, día 29, pero hasta entonces les espera un intenso fin de semana lleno de encuentros y vivencias compartidas en este viaje a la esperanza.

El voluntariado

La imprescindible labor que realizan los voluntarios garantiza el éxito de la peregrinación de miles de enfermos a Lourdes. Todos ellos afirman con rotundidad que «recibimos más de lo que damos» y aseguran que «impacta» llegar al Santuario y ver las condiciones extremas en que están muchos enfermos. «Por eso, o te asustas o te enganchas en esta 'movida' y repites, que es lo que suele pasar», precisan.

Desde hace 36 años, Arantza Aizpurua acompaña a los enfermos de Tolosaldea en este peregrinaje. «Cada año es una sensación diferente y cada viaje es una vivencia irrepetible», confesaba ayer. En este largo fin de semana, los peregrinos asistirán a actos religiosos y procesiones, pero también tendrán tiempo para pasar juntos ratos de ocio, conocerse o practicar y divertirse con diversos juegos que se organizan, en especial, dirigidos, sobre todo, a los grupos más jóvenes.

«Para los enfermos el viaje a Lourdes supone un encuentro de vida que les llena para seguir adelante», señalaba Arantza Aizpurua.

La jornada en Lourdes comienza con un pretoriano horario. Voluntarios y enfermos se levantan a las 06.30 horas para acudir a los actos religiosos: eucaristías, vía crucis, encuentros de ocio, procesiones, ... y hacia las 8 de la tarde, los distintos grupos se retiran para descansar. «Hay una participación general en todas las celebraciones que llega a emocionar y se respira en el ambiente algo especial; es indescriptible», explicaban ayer los voluntarios.

El regreso después de 40 años

Francisco está en silla de ruedas y es uno de los muchos enfermos que ayer también partió en el autobús de Tolosaldea. Es viudo y actualmente vive en la Residencia Iurreamendi. «La primera vez que viajé al Santuario de Lourdes mis hijos eran pequeños y de eso hace ya más de 40 años. Fuimos con los Corazonistas y guardo un entrañable recuerdo de aquel viaje. Ahora, mis circunstancias son muy diferentes pero estoy ilusionado por volver, de nuevo, después de tantos años, aunque sé que todo habrá cambiado mucho», indicaba antes de subirse al autobús.

En el grupo de los enfermos más jóvenes se reencontraban caras conocidas de viajes anteriores. Elena, Marisa, Vicente, Pili, Arantxa... aguardaban impacientes la subida al autobús. «El primer día que llegué a Lourdes me quedé impresionada por la cantidad de gente que había y no conocía a nadie. Me sentía extraña pero ahora es distinto porque he hecho amigos y en cada viaje conoces, además, a mucha gente», explicaba Elena, antes de partir.

Una reunión de amigos

«El enfermo allí se encuentra bien y regresa lleno de vitalidad y de espiritualidad. Es como si todos fueran a una gran reunión de amigos en la que por unos días olvidan sus males y ese es el verdadero milagro de Lourdes», explicaba Mari Carmen Juanena, minutos antes de partir para el Santuario. Esta voluntaria lleva 14 años acompañando a los enfermos de la comarca en esta peregrinación. «Es el lugar donde más fe he encontrado» y añadía «en estos años también he conocido en Lourdes voluntarios no creyentes que se apuntan para estar con los enfermos, como un acto humanitario».

Hoy, sábado, a las 06.00 horas, y también como todos los años, un autobús de fieles de la parroquia Corpus Christi ha salido también rumbo a Lourdes. A todos feliz estancia y feliz regreso.



Vocento
Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras Servicio de meteorología Monitor de tráfico