Si no lo remedian el cambio climático o cualquier otra salvífica contingencia, Antena 3 estrenará en septiembre lo último de Ana Obregón: 'Ellas y el sexo débil', una comedia presentada con aire de gran acontecimiento. La serie cuenta en su reparto con Teté Delgado, María Barranco, Beatriz Rico y la propia Ana, que hará, graciosamente, de condesa. La Obregón afirma que 'Ellas y el sexo débil' superará el 35% de 'share', previsión que, conociendo el paño, no seré yo quien refute. Mientras esperamos al estreno, merece comentario la temática escogida por 'Ana maravillas' para esta producción que ella ha inspirado, escrito y gobernado de principio a fin. Esa temática no es otra que la 'guerra de sexos' vista desde la perspectiva de las mujeres, un tema ya tópico en la tele de los últimos años.
Dice algún sociólogo que la historia puede escribirse como una 'guerra transmigrante': hemos pasado de la guerra de clases a la de razas y ahora a la de sexos, que está de moda. La televisión lo refleja con producciones donde se pone en escena la lucha de las mujeres contra los hombres, y el mejor exponente son las llamadas 'series de chicas'. Esto se ha convertido en un tópico de la pantalla: lo hemos visto en 'Sexo en Nueva York' y en 'Mujeres desesperadas' -ambas productos americanos, porque esto, como todo, ha empezado allí-, y en España se ha fabricado una versión cañí del asunto, 'Con dos tacones'. Otras series han virado su planteamiento para acercarse a la 'problemática', como hizo 'Mis adorables vecinos'. Puesto que este asunto de la 'patrulla femenina en lucha contra el mal' parece funcionar, idéntico planteamiento se ha trasladado a lo que ahora se llama 'magacines informativos', como atestigua 'Odiosas' en TVE-1. Los mismos frentes de combate los tenemos en la publicidad: un reciente informe destacaba el porcentaje de publicidad 'sexista', pero al mismo tiempo hay anuncios cuyo discurso es expresamente anti-masculino, con el objetivo de atraer al consumidor femenino. En todo esto hay un fondo de agresividad que no parece muy saludable. Ana Obregón asegura que no será el caso de su serie, donde, finalmente «triunfará el amor». Qué bonito, ¿eh?