MADRID. Llegó, habló exclusivamente de la película Vecinos invasores y se marchó. Esta vez, la visita de Bruce Willis a España fue un visto y no visto, y con un único y claro propósito: promocionar el último producto de animación de la todopoderosa factoría Dreamworks.
Menos musculoso que en otras ocasiones, un simpático y educado Bruce Willis realizó numerosas entrevistas express con las televisiones y participó en una rueda de prensa junto al productor Jeffrey Katzenberg -socio de Spielberg en DreamWorks-, los directores de la cinta, Tim Johnson y Karey Kirkpatrick; y Luis Merlo, uno de los actores dobladores de la versión española. Con vaqueros, camisa blanca y modernas zapatillas, el superhéroe norteamericano se presentó ante los medios de comunicación, a los que trató con suma amabilidad y dando las gracias cada vez que le hacían una pregunta.
En Vecinos invasores, que se lanzará el próximo 16 de junio en nuestro país con más de 450 copias, el calvo más atractivo de Hollywood, con permiso del desaparecido Yul Brunner, presta su voz a RJ, un mapache listo y travieso que ayuda a un grupo de animales a recolectar alimentos para el invierno en una urbanización habitada por humanos que viven para comer, en vez de comer para vivir.
«Nuestro objetivo ha sido hacer reír el público con esta historia que habla del amor, la amistad y la familia, y que transmite humor. Lo más complicado ha sido trabajar en solitario durante 18 meses. No tenía compañeros, no sabía si lo que hacía y decía tenía gracia, si mi voz era la correcta... Me tuve que fiar de lo que me decían los directores, pero viendo el resultado, creo que no lo hice mal», declaró el John Mclane de La jungla de cristal.
Tras agradecer varias veces a una periodista que le regalara tres paquetes de patatas fritas, y de mostrar su entusiasmo por el nombre de otro periodista, Jerónimo, Willis, que entiende bastante bien el castellano, no se pronunció sobre si los seres humanos eran peores que los animales, tal y como apunta su última aventura animada, pero sí indicó «que llevamos mucho tiempo olvidando que somos animales, lo que ocurre es que estamos en lo más arriba de la cadena alimenticia», declaró.
El ex de Demi Moore reconoció que poner la voz a un dibujo había sido «más difícil que interpretar una película clásica. He tenido bastante libertad». COLPISA