Sábado, 27 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

EDICIÓN IMPRESA
FERIA DE SAN ISIDRO
Pinchan Gallo y Capea
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Las Ventas. 17ª de feria. Tres toros -2º, 4º y 6º- de Lagunajanda (María Domecq), de diferente condición; bueno el segundo, flojísimo el cuarto, que se derrumbó, noble pero parado y flojo el sexto. Uno -3º- de El Torero (Herederos de Salvador Domecq), en tipo y de soberbio son. Un sobrero de Mª Carmen Camacho, primero bis, que remató arriba y repuso, manejable; y otro sobrero de La Palmosilla (Lucía y Javier Núñez) -5º bis-, de inmensa traza, bondadoso. Uceda Leal, silencio en los dos. Eduardo Gallo, silencio en los dos. El Capea, pitos y silencio.

Publicidad

Hubo un toro sobresaliente del hierro de Salvador Domecq y en el tipo primitivo de Juan Pedro. De pata negra. Fue tercero de corrida. Degollado, bien armado, cuajadito sin exageraciones, casi un toro de Sevilla. Galopó de salida con codicioso temperamento al estilo antiguo. Arreaba y atendía, no paraba. Se picó con descuido, se lidió con desorden. Atacó en banderillas y no dejó de hacerlo después. El Capea no le volvió ni le perdió la cara, pero no se descaró ni terminó de pararse con él.

Con el oficio de torero preparado no bastó. El Capea no se tapó ni tapó tampoco al toro. La pelea se libró en un terreno solo pero no hubo manera de idear alguna estrategia distinta. Monótono planteamiento: llamado, vino todas las veces el toro y por las dos manos. Al tercer viaje ya sorprendía descolocado al torero. Una oportunidad importante.

Debió de sentirlo así el propio Capea, que salió en el sexto a por todas. Un toro bien rematado del hierro de Lagunajanda, más en la línea moderna de Salvador Domecq. O sea, más ancho, no tan afilado. El torero salió precipitadamente a sujetarlo y, cuando se echaron cuentas, le había pegado al toro una docena de capotazos, por abajo los doce, pero sin pararse ni rematar. Los dos banderilleros lidiadores le pegaron de seguido otra docena de capotazos.

Pero luego ya no fue el mismo toro. Aplomado, apagado, rendido, como inerme, el animal no duró dos compases. Ni eso. El gesto fue sólo un detalle de El Capea.

Los dos toros del lote de Eduardo Gallo sirvieron. Ante el primero, el diestro pecó de frío en una faena de sólido arranque pero mal sostenida. Al final se vinieron abajo el toro, la faena y el proyecto.

El sobrero de La Palmosilla fue un espectáculo por sí solo. Brutal presencia. Era alto y, encima, ensillado. Pero Gallo no tuvo ambición. Dejó irse el toro sin meterse ni aplicarse a fondo. Uceda Leal no tuvo suerte con los toros y sus faenas no gustaron.

LA CORRIDA DE HOY: (Rejones). Toros de Flores Tassara para Rui Fernandes, Andy Cartagena y Diego Ventura.



Vocento
Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras Servicio de meteorología Monitor de tráfico