EIBAR. DV. Los bailes latinos son cada vez más una de las opciones elegidas por los eibarreses para invertir su tiempo de ocio. La música latina se encuentra en un momento de auge y, por eso, aumenta el número de academias y de profesionales del baile que se dedican a enseñar los secretos de estas danzas. Este interés ha desembocado en un movimiento de gente que se junta en distintos bares de música latina para compartir su afición por estos bailes.
Al escuchar términos como el 84, el 72 o la croqueta podemos llegar a pensar que nos encontramos en el bingo o en una cocina más que en una clase de baile. Pero no, estos son algunos de los nombres que se utilizan en los bailes latinos para identificar las figuras a realizar. Algunos de estos tecnicismos del baile provienen de Cuba y han pasado a formar parte de la jerga de las danzas latinas. Este fenómeno facilita la comunicación con cualquier bailarín del mundo y posibilita que con la simple mención de la palabra se identifique la figura.
Punto de encuentro
En la comarca existen diferentes puntos de encuentro donde poder practicar la salsa. Son bares que dedican una noche a la semana a todos estos aficionados del baile. Sólo se necesita música latina y ellos ponen el resto. A esta cita acuden los alumnos de las diferentes academias para practicar lo aprendido en las clases. Estos aficionados pasan toda la noche en el local y las horas pasan muy rápido gracias a la compañía y a la buena música.
En Gipuzkoa, sobre todo en la capital, también existen diferentes discotecas dedicadas a este tipo de música. En estos lugares se dan cita aficionados y alumnos de las diferentes academias de Gipuzkoa y latinoamericanos que encuentran en estos bares o discotecas un pedacito de la cultura de su país.
La gran mayoría de alumnas en las academias de baile son mujeres. A priori son las que más fascinación tienen por los bailes latinos y las más lanzadas a la hora de apuntarse a una academia. Los hombres son más vergonzosos y les cuesta dar el primer paso, pero según comentan los profesores de baile, una vez que empiezan le cogen el gusto y se convierten en alumnos de los más fieles y aplicados. Esto hace que en los niveles más avanzados de las academias la presencia de hombres y mujeres quede equiparada.
La salsa es la reina
El término bailes latinos engloba todo tipo de ritmos como el cha cha cha, la cumbia, la bachata, el merengue... pero quizá el más conocido y popular sea la salsa.
La salsa nació en Cuba a principios de siglo y desciende musicalmente del son. La salsa no ha sido siempre igual y nació de la fusión de las tradiciones musicales y ha ido creciendo a medida que ha encontrado nuevos ritmos, estilos musicales surgidos en el seno de diferentes culturas.
A comienzos de los años 40 se estableció en EE UU y adoptó in- fluencias musicales y culturales muy variadas, como portorriqueñas, cubanas, colombianas... El barrio hispano de Nueva York se convirtió en la cuna del nuevo ritmo y en el punto de referencia para todos los artistas latinoamericanos.
La salsa es un ritmo alegre y divertido, rico en percusión, que se puede bailar en pareja o individualmente. Es un ritmo que encandila y no deja a nadie indiferente, de ahí la enorme afición que se ha creado en torno a ella.
Existe la posibilidad de aprender a bailar salsa en academias de baile y practicar en las salsotecas, todo ello con el fin de practicar lo aprendido. Llega un momento en la vida de todo bailarín que no se conforma con lo que sabe y desea aprender más. Para los más fanáticos existe la posibilidad de asistir a simposiums de salsa a lo largo de todo el año por toda la geografía española y en el extranjero para perfeccionar técnica, estilo y para poder disfrutar con las actuaciones de verdaderos profesionales de la salsa.
Para practicar estos bailes no se necesita más que un poco de interés. Los profesores aseguran que los pasos y el ritmo se aprenden en unas cuantas clases. Hasta el más patoso, con un poquito de voluntad, puede aprender a bailar en pareja una buena bachata. Sólo hace falta darse una vuelta por alguna academia para mirar lo bien que se baila en Eibar.