MADRID. La economía española creció en el primer trimestre de este año al mismo sostenido ritmo que en la recta final de 2006, pese al impacto del crudo caro. El incremento anual del 3,5% del Producto Interior Bruto supera en 1,5 puntos a la media de la zona euro y, junto con el avance del 0,8% respecto a los meses de octubre a diciembre de 2005 -una décima menos que en el trimestre precedente-, es el efecto combinado de una sensible mejora de las exportaciones, la contención del consumo de las familias y un avance más moderado de la inversión en equipamiento.
Estos cambios modifican ligeramente el patrón de crecimiento de España y las autoridades económicas confían en que la recuperación de los grandes países europeos abra camino a la mejora del sector exterior y de la posición competitiva de las empresas. Es una esperanza de futuro porque, desde enero a marzo, la demanda nacional aporta cinco puntos a la expansión del PIB, mientras que la exterior le resta un punto y medio, idénticas contribuciones que en el cuarto trimestre de 2005.
El trabajo generado crece al fuerte ritmo del 3,2%, lo que supone la creación neta de 575.000 puestos a tiempo completo. COLPISA