Greenpeace denunció ayer que la captura ilegal de atún rojo supera en más de 12.000 toneladas la máxima permitida y que las granjas de engorde de atún están poniendo en peligro las poblaciones de esta especie en el Mediterráneo. Según el informe hecho público ayer por la organización ecologista, sólo se recuperará la especie «si se toman medidas urgentes para mejorar y hacer cumplir las normas existentes y que se protejan sus zonas de reproducción como parte de un plan de recuperación de la población». EFE