MADRID. DV. La reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) ya está concluida y contempla, entre sus novedades, la elaboración de sendos estatutos del profesorado universitario, que regule la estructura de la carrera funcionarial sobre la base de los méritos docentes e investigadores, y la carrera del personal investigador de los centros públicos. Así lo anunció ayer la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, durante la comisión correspondiente del Congreso para explicar las líneas generales de su departamento.
El borrador de la nueva normativa sobre la política universitaria contempla, asimismo, la aprobación de un Estatuto del Estudiante universitario, que deberá prever la constitución, funciones y organización de un Consejo de estudiantes como mejor vía para garantizar su participación en el sistema universitario.
Precisó Cabrera que «se trata de la reforma de una ley y no de una nueva ley», toda vez que se ha centrado en modificar los aspectos de la LOU que no han funcionado o que han provocado «importantes desajustes y conflictos» y se le ha otorgado un nuevo espíritu y filosofía. La reforma, subrayó la ministra, persigue «impulsar la autonomía universitaria», dotándola de capacidad para evolucionar y participar en la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).
La reforma quiere proporcionar el marco adecuado para que, respetando una mínima serie de pautas comunes, «cada universidad pueda diseñar su propio modelo de organización y su perfil académico».
Además, se incluye el establecimiento de un nuevo sistema de acreditación del profesorado, que valora el currículum individual de los aspirantes, basado en los principios de igualdad, mérito, capacidad y transparencia. El fomento de la investigación científica y el desarrollo y la innovación tecnológica constituye otra de las áreas esenciales de actuación, en la que no se descarta elaborar una nueva ley de Ciencia para definir la carrera investigadora. COLPISA