SAN SEBASTIÁN. DV. Sanidad continúa manteniendo reuniones bilaterales con los sindicatos para dar una salida consensuada al conflicto laboral. Ayer le tocó el turno a UGT, que salió de la cita con la sensanción de haber advertido «voluntad negociadora» en la dirección de Osakidetza por su disposición a «cumplir» los plazos de la Oferta Pública de Empleo (OPE) y «adelantar» el cumplimiento de algunos acuerdos firmados el año pasado.
El sindicato valoró en un comunicado «positivamente» la reunión. Tras señalar que ha sido la «única» central que ha presentado propuestas a la OPE, UGT aseguró que la Administración se muestra «ahora» dispuesta a convocar una oferta de 4.500 plazas, 500 más que las que había ofrecido hasta el momento. Según la central, con esta ampliación y el aumento de plantilla estructural se cumplirían los objetivos del acuerdo alcanzado por CCOO UGT y LAB con la Administración, «aunque insuficiente para las necesidades actuales».
En este sentido, UGT-Osakidetza reclamó a la Administración que finalice el estudio de valoración y aumento de puestos de trabajo en la Atención Primaria -«estudio acordado en 2005»- para aplicar el aumento de plantilla a esta OPE. La central sindical valoró como «importante» el compromiso de Sanidad para realizar un estudio de carga de trabajo en los servicios más saturados con el fin de dar una solución a este problema. UGT adelantó que Osakidetza mostró disposición de adelantar un año el pago de la antigüedad en el salario de los interinos (previsto para 2007) y el abono del complemento específico a los psicólogos.
«Deterioro»
El parlamentario del PSE-EE Miguel Buen mostró ayer su deseo de que Osakidetza negocie y «dé respuesta» a las reivindicaciones de los sindicatos que, a su parecer, son «un exponente del deterioro» de una sanidad pública vasca «que está perdiendo posiciones de manera brutal» respecto a otras comunidades autónomas y a los países europeos. A su juicio, «buena parte» de las reclamaciones podrían «no existir» si se destinaran «suficientes recursos» para lograr una sanidad pública «potente».
Los socialistas vascos reclamaron al Gobierno Vasco que dedique al Servicio Público de Salud un punto porcentual más del PIB, lo que supondría unos 500 millones de euros más para equipararse con otras comunidades. Una cantidad que, según Buen, no habría que reducir de otras políticas porque hay «recursos complementarios» procedentes del Gobierno central, como los provenientes de la Ley de Dependencia. Buen denunció la externalización de las consultas y la privatización de servicios como el de lavandería.