SAN SEBASTIÁN. DV. A los casi 4.000 aficionados que abarrotaron el Gasca, se sumaron más de medio millar en el frontón Atano III, desde donde siguieron a escasos metros la gesta de su equipo. La pantalla gigante instalada por DV y Bruesa GBC resultó un éxito y al final se vivieron escenas emotivas entre los seguidores que siguieron las incidencias del encuentro desde las butacas de cancha, que se cotizan a 150 euros para la final del Manomanista entre Irujo y Olaizola.
La iniciativa tuvo una gran acogida entre todos aquellos guipuzcoanos que no consiguieron hacerse con una entrada, pero que sin embargo quisieron estar cerca de sus ídolos en un momento histórico. Las gestiones se aceleraron con el Patronato Municipal y al final todo estuvo a punto para acoger la fiesta. Durante los primeros minutos no presentó su gran entrada el recinto, ya que quien más quien menos apuraba su esperanza de encontrar una forma de acceder al Gasca de alguna manera. Pero no cabía un alfiler y después de que la Ertzaintza decretase el cierre de las puertas con el partido comenzado, no quedó otra opción que seguir las incidencias desde la pantalla gigante del Atano.
En el descanso la decepción se palpaba en el bar del frontón, vacío en comparación con el del Gasca y en el que algunos vips del palco acudieron para evitar colas. Lo mejor estaba por llegar, ya que la remontada de los de Fisac en el tercer cuarto devolvió la ilusión a una afición que animó como si en el Gasca estuviera.