SAN SEBASTIÁN. DV. El quinto puente sobre el Urumea, que comunicará las orillas del Hotel Amara Plaza y de la futura zona de Alduna Ene (Bodegas y Bebidas Savin, Koipe y el Parque Militar Móvil), comenzará a construirse durante el próximo año, según anunció ayer el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza.
Ha sido la Junta de Gobierno de la ciudad la que ha encargado a la empresa de ingeniería LKS la redacción del proyecto de ejecución de este puente, ganador del concurso convocado por el Ayuntamiento, y en cuya fase final fueron seleccionados tres proyectos. Los dos definitivamente descartados han sido la ingeniería madrileña Ideam y el equipo de la artista alsasuarra Dora Salazar, Toni Vallo e Inarq, que cuenta con el prestigioso ingeniero y arquitecto Jörg Schlaich, autor de novedosos puentes en todo el mundo.
El quinto puente, que se construirá a la altura del Amara Plaza, será uno de los nexos de comunicación fundamentales en la nueva trama viaria de acceso a la ciudad, especialmente desde la autovía del Urumea que entrará en San Sebastián a través de Riberas de Loiola, Alduna Ene y este viaducto, que será el que distribuirá los tráficos.
El encargo del proyecto de ejecución y dirección de las obras se ha adjudicado por importe de 300.000 euros y tiene un plazo de cuatro meses para su presentación. El presupuesto previsto para la construcción del quinto puente supera los 4.300.000 euros. La inversión será municipal en su mayor parte, salvo una cantidad que se atribuye a las cargas de urbanización de Alduna Ene.
Sin pilares
El proyecto de LKS plantea una puente sin pilares y una estructura mínima de acero que permita una vista plana de la desembocadura del río. Así, surge un puente de planta en arco, con alzados asimétricos de dos arcos gemelos que emergen desde la ribera derecha, se elevan sobre la rasante y apoyan el peso en la margen opuesta. Los dos arcos paralelos alcanzan una altura máxima sobre rasante de 3,35 metros.
La asimetría de los arcos crea dos zonas diferenciadas: una para el tránsito de peatones y bicicletas con un bidegorri y una segunda zona de estancia y de relax con un mirador sobre el Urumea.
Ambas zonas se diferencian en los materiales. Así para la peatonal se propone un pavimento de gres con forma hexagonal y la madera se utiliza, en cambio, para crear un ambiente más sosegado.
El puente dispondrá de cuatro carriles para la circulación de vehículos (4 x 3,5 metros), un bidegorri y aceras para el tránsito de los peatones (dos aceras de 5 metros cada una a cada lado del puente). La iluminación del mismo se dispondrá en dos columnas inclinadas en la margen derecha del río a una altura de 12 metros y en una luz contínua empotrada en el suelo, que permitirá transformar la barandilla de vidrio, con la que contará el puente, en una cortina de luz por la noche.
Elorza destacó el esfuerzo de la ciudad invirtiendo en nuevas infraestructuras, con los nuevos puentes y pasarela sobre el río Urumea.
«La pasarela peatonal va a situar a los habitantes de Riberas de Loiola en el Centro de la ciudad con mayor rapidez que a los que viven en la Avenida de Madrid, junto al Estadio de Anoeta. En un agradable paseo sobre el río entrarán en el parque de Cristina Enea y desde allí, por el otro puente peatonal que comunica con Federico García Lorca, o continuando por este mismo paseo podrán acceder al centro de la ciudad a través del puente de Mundaiz o del de María Cristina. Se facilitan, además, las comunicaciones con Egia y Gros».