Madrid 22/05/2006
Una semana después de que ETA comunicara formalmente, a través del diario Gara, que su tregua no es definitiva y que el cese de la violencia está condicionado al logro de sus objetivos políticos tradicionales, el presidente del Gobierno anunció ayer, no obstante, que va a dialogar directamente con los terroristas. La confrontación de intenciones -la de ETA y la del Ejecutivo- choca con la lógica de un Estado al que los etarras han agredido sistemáticamente para lograr su claudicación. Por eso, el anuncio de Rodríguez Zapatero cancela de golpe, gratuitamente y sin apenas dignidad, la cuenta de sacrificios y voluntades que se habían acumulado en estas décadas con un solo propósito: el de derrotar a ETA sin condiciones. (...)