No es fácil vivir exclusivamente del mundo del espectáculo, pero el actor tolosarra Rubén Arrospide reconoce haber sido «muy afortunado porque desde que decidí dedicarme a la interpretación, nunca me ha faltado trabajo». Han pasado seis años desde que Arrospide tomara esa decisión y desde entonces, el actor ha aparecido en varias series de televisión y spots publicitarios. El intérprete tolosarra ganó el pasado viernes la segunda edición del Concurso de Monólogos de Humor de The Street End.
- ¿Enhorabuena, Rubén! ¿Cómo sienta la victoria?
- Muy bien, porque ha sido un concurso con mucho nivel, estaban los mejores monologuistas de la zona y estoy muy contento de haber ganado. La verdad es que la victoria sienta muy bien. Llevo ya un tiempo haciendo monólogos y, con los años, he aprendido a disfrutar encima del escenario. Sientes la energía que te transmite el público y la verdad es que se disfruta mucho.
- Sin embargo, en su actuación repitió varias veces que no iba a llevarse el primer premio. ¿Se trataba de una táctica o realmente no se lo esperaba?
- No, en absoluto fue una táctica. Realmente no creía que iba a ganar, de hecho, no puedes ir pensando que vas a ser el ganador, porque si vas con esa mentalidad, es muy fácil que te lleves un chasco. Fui con la idea de pasármelo bien, de divertirme y de divertir al público. Sinceramente, creo que tuve mucha suerte.
- ¿Podría resumir en qué consistió su intervención?
- Como se trataba de la final, primero decidí hacer una pequeña alusión a mis compañeros y amigos finalistas, y como también coincidió que mi hermano -que es un gran actor- llegó a la final, pensé dedicarle un poco mi monólogo a él.
- Sería curioso tener a su hermano de contrincante en la final del viernes...
- Sí, la verdad es que fue un poco extraño. Sobre todo porque era la primera vez que Sergio hacía este tipo de monólogos. Le animé a que se apuntara y llegó a la final. De verdad creo que merecía ganar él. Para que yo pudiera brillar, me tuve que aprovechar un poco de mi hermano.
- ¿Cómo prepara sus monólogos? ¿Le lleva mucho tiempo escribir el guión?
- Para escribir los monólogos me fijo en temas cotidianos, pero lo que hago es sacarles la punta. Apunto todo lo que veo y, poco a poco, se me van ocurriendo ideas. En este caso, cuando supe que mi hermano estaba también en la final, decidí contar unas cuantas historias de la familia. Parece que al público le gustó lo que conté. En cuanto al tiempo que me lleva preparar un monólogo, depende del momento y de la inspiración. Hay días en los que me salen de un tirón y otra veces, sin embargo, voy apuntando ideas hasta conseguir un monólogo. Si estoy en un momento de inspiración puedo acabarlo en una hora.
- ¿Hay algo de improvisación en sus actuaciones?
- ¿Mucho! No memorizo el monólogo. Al haberlo escrito yo, tengo la idea asimilada en mi memoria. Lo que hago es quedarme con un pequeño esquema y simplemente dejo que las palabras fluyan. Luego juego un poco con el público, me guío por lo que a ellos les hace más gracia.
- ¿Cómo vivieron en casa los días previos a la final?
- Mis padres lo vivieron con mucha ilusión pero, para que nadie se pusiera nervioso, les pedimos que se quedaran en casa y no vinieran a vernos. Les hizo mucha gracia que estuviéramos juntos en la final. Anduvimos con un poco de cautela para no saber lo que estábamos preparando cada uno. Pero supuse que mi hermano escribiría algo sobre mí y de hecho, cuando actuó el viernes, vi que empezó a hablar de mí y hubo un momento en el que pensé que me iba a pisar el monólogo pero, por suerte, tiró por otro camino.
- ¿Qué le atrajo de los monólogos?
- Siempre he sido un poco humorista y cuando empecé a actuar, me aconsejaron intentarlo con los monólogos. Siempre me ha gustado este género, admiro a Gila y también a Txomin del Regato. Así decidí empezar.
-¿Y por qué cree que le gusta a la gente?
- Siempre he tenido la convicción de que la clave del monólogo consiste en conectar con el público a través de historias con las que sabes que se va a sentir identificado. En el momento en el que alguien se da cuenta de que le ha podido pasar algo parecido y se adelanta a lo que vas a decir, has conseguido conectar con esa persona. El público tiene que sentirse identificado con lo que estás diciendo.
- ¿Trabaja en algún proyecto relacionado con los monólogos?
- Sí, tengo un show de una hora de duración. Es un espectáculo de pequeño formato con el que me desplazo por toda Euskadi. Últimamente es lo que más trabajo me está dando. Afortunadamente, no he parado de trabajar desde que decidí dedicarme al mundo de la interpretación.